30 mar 2020

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LA FIGURA DE INIESTA

Iniesta y Messi, un dúo de leyenda.

AFP / BEN STANSALL

Una corriente de beneficio mutuo con Messi

Vicente del Bosque

Cuando alguien provoca tanta unanimidad como jugador y como persona entre la gente del fútbol y de fuera de él tiene que significar por fuerza que lo ha hecho casi todo de la mejor manera en el campo y fuera de él. Es un gran ejemplo en todos los sentidos y lo seguirá siendo allá donde vaya, aunque soy de los que piensan que podría seguir alguna temporada más en el Barcelona, donde seguro que Messi será el primero en echarle de menos.

No le escuchado todavía decir que su futuro está en el fútbol chino, pero, en cualquier caso, se trata de una decisión personal a la que no tendré nada más que comentar al margen de reiterar que sigue al más alto nivel, como ha demostrado con su extraordinaria actuación en la final de la Copa del Rey y en sus últimas apariciones con la selección española, en la que todavía puede ofrecer grandes servicios en el Mundial de Rusia.

No quiero decir que  Messi no hubiese sido todo lo grande que es sin Andrés, pero entre ellos se ha dado durante todos estos años una corriente continua de beneficio mutuo que sin duda ha sabido aprovechar el Barcelona. También ha pasado en otros muchos casos. Messi sería Messi e Iniesta sería Iniesta aunque no hubieran coincidido en el mismo equipo durante tanto tiempo, pero está claro que Leo hace mejores a sus compañeros y Andrés hace mejorar  a todos los demás tanto en el Barcelona como en la selección.

La manera como ha entendido siempre el fútbol le ha convertido en una referencia indispensable para el desarrollo del estilo del Barcelona y por supuesto en su reflejo, junto con la aportación de otros compañeros, en el despegue de la selección española hacia las cotas más altas del fútbol europeo y mundial. Es un futbolista completísimo que construye, se asocia de maravilla, finaliza y también colabora de forma notable en labores defensivas. Puede decirse que ha encabezado una generación que ha llevado a nuestro fútbol al éxito mundial.

El aprecio es su Balón de Oro

En el aspecto individual no ha alcanzado el mayor galardón, que se supone que es el Balón de Oro, pero yo a eso no le doy la menor importancia, entre otras cosas porque se ha encontrado con la competencia de dos verdaderos monstruos como Messi y Cristiano Ronaldo. Pero el año que ganamos el Mundial con su gol se lo merecía, no solo por eso sino por el año tan espectacular que completó.

Su mayor éxito, y me consta que él lo siente así, es tener el aprecio y cariño de los compañeros, y no hablo solo de los que juegan con él sino de prácticamente todos en el fútbol español. También el de la inmensa mayoría de aficionados, que no dejan de tributarle homenaje tras homenaje por los campos por los que pasa. Lo de San Mamés es un caso aislado por unos hechos que no deberían haber tenido tanta relevancia.

Todavía me preguntan a menudo cómo es que Andrés se le escapó al Madrid saliendo como salió del trofeo de fútbol alevín de Brunete, al lado de la capital de España. Yo dirigía entonces el primer equipo y claro que hubiese encajado como un guante en el equipo blanco con el paso de los años. Se nos escapó como al Barça se le han escapado otros muchos que ha tenido el Madrid.