Ir a contenido

ROMPER ESTEREOTIPOS

Las mujeres te esperan por Sant Jordi

Emma Riverola

Si eres hombre lee a escritoras porque a través de sus voces quizá también aprendas a leer de otro modo

Compremos libros. Como churros. Al menos, sus páginas nunca olerán a fritanga. Alimentarán nuestra vida. La colmarán de ideas, de reflexiones, de dudas, de tristezas, de alegrías, de misterio… Comprémoslos del género que más nos guste. En edición de lujo o de bolsillo. De 100 o de 1000 páginas. Comprémoslos para sentirnos más llenos, más libres, más acompañados, más comprendidos. Más. En definitiva, para ser mucho más de lo que somos.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

Y si eres hombre, si preguntaste si podías ir a la manifestación feminista, si te has interrogado alguna vez (mejor si son muchas) por las dosis de machismo que destilas (tranquilo, todas y todos aún andamos salpicados), si en algún momento te sientes culpable o atacado o cuestionado por los privilegios que has heredado por ser considerado aquello que te dijeron que era el sexo fuerte, lee a mujeres. Porque han sido y siguen siendo silenciadas. Porque el mundo de la literatura no escapa de la discriminación, como el ambiente en el que tú te mueves, sea el que sea. Porque algunos aún creen que el feminismo es una nueva Inquisición, cuando solo aspira a un mundo de individuos libres e iguales, con los mismos derechos y las mismas oportunidades.  

Lee a mujeres porque a través de sus voces quizá también aprendas a leer de otro modo. Y a cuestionarte las lecturas que hasta ahora te han llenado. Incluso, por qué no, es posible que te lleven a interpelar a tus obras de cabecera, a tus clásicos más queridos, a los que han marcado de algún modo tu vida. Y verlos de otro modo no te hará abandonarlos. Sino que te ayudará a comprender de dónde venimos las mujeres. De siglos de narraciones que nos escamoteaban el protagonismo. Y, cuando nos lo concedían, era para dibujarnos como simples caricaturas. Madres, vírgenes, putas, locas… Los estereotipos no dan para mucho más.  

Lee voces de mujer. Porque, ahora, te toca escuchar un poco. Ya has hablado mucho y has acaparado demasiadas conversaciones. Escucha. Y no para callar, sino para empezar un diálogo. Lee a mujeres. También para saber leerte.

0 Comentarios
cargando