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Dos miradas

Usuarios con la aplicación de Tinder en sus moviles.

DANNY CAMINAL

Tinder y el 'procés'

Milena Busquets

Los usuarios de las aplicaciones de ligoteo en sus perfiles, además de asegurarte que hacen deportes de riesgo a todas hora, añaden "indepe", "no indepe" o "política, no"

Estoy preocupada. El 'procés' ha llegado a Tinder. Ya no se puede estar tranquilo en ninguna parte. Primero unos y otros (yo también, el domingo pasado, sin ir más lejos) tomaron las calles, después, todo lo demás. Un poco como la canción del gran Leonard Cohen: “First we take Manhattan, then we take Berlin”. (“Primero tomaremos Manhattan, después tomaremos Berlín”).

He soportado estoicamente que la política (y los opinadores políticos, que ya se han convertido en una fauna autóctona, como los taxistas de París, por ejemplo) hayan invadido hasta el menor rincón de nuestras vidas, pero esto ya es demasiado. Recuerdo cuando ligar era algo sencillo y lúdico. Cuando todo se dirimía entre fumador/no fumador o seguidor del Barça/seguidor del Espanyol.

Hay gente muy maniática así que ambas cosas podían ser un factor decisivo a la hora de seducir y de ser seducido. Los fumadores antes de desaparecer del todo o de pasar a la clandestinidad fueron perseguidos como demonios y no he conocido a nadie que sea del Espanyol que no sienta la necesidad de justificarse.

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¿Por qué teniendo en tu ciudad, en tu tiempo, en tu época, en tu siglo, a un equipo en el que juega Messi, el hombre que ha agotado todos los adjetivos laudatorios y superlativos del diccionario de todos los periodistas y escritores de este país, vas a optar por ser de otro equipo? Es como ser vecino de Marilyn Monroe y que te gusten las morenas.

Así, cuando alguien nos decía que era del Espanyol, le mirábamos comprensivamente y decíamos: “Claro, porque tu padre o tu abuelo lo eran, ¿verdad?” Heredamos lo mejor y lo peor de nuestros padres, solo los extremos, la mediocridad no se hereda o no se contabiliza.

Pues bien, ahora los usuarios de las aplicaciones de ligoteo en sus perfiles, además de asegurarte que hacen deportes de riesgo a todas horas (¡Cómo vamos a tener tiempo de leer libros, si somos el país con más deportistas del mundo!) y de poner alguna frase optimista e inspiradora ('El pequeño príncipe' y su rosa con espinas arrasan en Tinder), añaden “indepe”, “no indepe” o “política, no”. Los más sutiles y elegantes se limitan a poner un retrato con unos lacitos amarillos revoloteando alegremente alrededor de su cara o con una señorial bandera española ondeando en el horizonte. Yo misma todo lo poco que sé de política lo he aprendido intentando ligar. Ignoro si las mujeres en sus perfiles subrayan con el mismo ímpetu su pertenencia al movimiento feminista, por ejemplo, o su afición al deporte y a las excursiones por la montaña.

En fin, a nadie le importa un pito ya de qué equipo seas. Y después dirán que el “procés” no ha traído nada bueno.