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EN CLAVE EUROPEA

Europa se escora muy a la derecha

Eliseo Oliveras

Los dirigentes de la UE y el Partido Popular Europeo se unen a la ultraderecha para felicitar a Orbán

Que los dirigentes de la Unión Europea (UE) y del Partido Popular Europeo (PPE) coincidan con la ultraderecha en felicitar al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, por su victoria electoral del 8 de abril revela hasta qué punto Europa se escora cada vez más a la derecha. Que a los dirigentes de la UE y del PPE no parezca preocuparles coincidir en felicitar a la misma persona que la extrema derecha considera su líder muestra hasta qué punto ese giro está interiorizado. Orbán, que pertenece al PPE al igual que la cancillera alemana, Angela Merkel, es también aplaudido por el ultraderechista Steve Bannon, ideólogo y estratega de la victoria del presidente norteamericano, Donald Trump.

"El vuelco de valores y la inmigración en masa promovidos por la UE han sido de nuevo rechazados", señaló la líder ultraderechista francesa, Marine Le Pen. "Hungría ha votado con el corazón y la cabeza ignorando las amenazas de Bruselas", indicó el líder italiano de La Liga, Mateo Salvini. "Un mal día para la UE, un gran día para Europa", destacó la vicepresidenta del grupo parlamentario Alternativa para Alemania, Beatrix von Storch. "La victoria de Orbán muestra que vale la pena el esfuerzo", subrayó el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, cuyo país sigue el modelo de reformas autoritarias húngaras.

Ni el presidente de la UE, Donald Tusk, ni el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, miembros del mismo partido que Orbán, incluyeron en su felicitación ninguna crítica al régimen autoritario instaurado en Hungría. La mera celebración de elecciones no es una garantía de democracia, máxime cuando se ha reformado la ley electoral y se han remodelado las circunscripciones para hacer imposible la victoria de la oposición.

Informe crítico de la OSCE

Sorprende el silencio de los dirigentes de la UE y del PPE sobre las graves críticas formuladas por la misión de observación electoral de la OSCE al desarrollo de los comicios en Hungría, en los que se "ha obstaculizado la capacidad de los votantes para tomar una decisión completamente informada". El informe de la OSCE denuncia "la superposición generalizada de los recursos del Estado y del partido gobernante", la inferioridad de condiciones para la oposición, "la retórica intimidante", "la opaca financiación de la campaña", "el sesgo de los medios de comunicación", "la restricción a la libertad de prensa y asociación" y el procedimiento partidista en el voto de los residentes en el extranjero.

El giro más hacia la derecha de los partidos conservadores y democristianos europeos en el eje liberalismo/autoritarismo se inició en la década de 1980. Esos partidos han asumido gran parte de las antiguas posiciones ideológicas de la ultraderecha, que se han convertido en la "nueva normalidad", indica el estudio de los profesores Markus Wagner y Thomas Meyer de la Universidad de Viena. El informe 'La derecha radical como nicho político. 'El panorama ideológico del sistema de partidos en Europa Occidental 1980-2014'  destaca que la extrema derecha se ha radicalizado aún más para diferenciarse de los partidos tradicionales.

La pertenencia de Orbán al Partido Popular Europeo le ha permitido hacer lo que ha querido

La cúpula del PPE asegura que gracias a la pertenencia de Orbán y Fidesz al Partido Popular se han podido frenar y moderar sus derivas autoritarias. Pero la realidad es la contraria: Orbán ha podido hacer prácticamente lo que ha querido gracias a su pertenencia al PPE, coinciden Peter Kreko del think tank Political Capital y Cad Mudde, experto en extremismo político. Si Orbán no perteneciera al PPE, la Comisión Europea habría actuado con contundencia ante su deriva autoritaria, afirma el excomisario László Andor. Orbán, por ejemplo, introdujo en la nueva Constitución por la puerta de atrás mediante sucesivas enmiendas todas las reformas autoritarias que habían criticado la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Consejo de Europa sin que la UE ni el PPE adoptaran ninguna medida, señala la profesora Kim Lane Scheppele de la Universidad de Princeton experta en Hungría.

Orbán ha consolidado su liderazgo de un modelo alternativo de Europa que cuenta con el respaldo de los otros países del Grupo de Visegrado (Polonia, República Checa y Eslovaquia), de Croacia y al que se está sumando Austria. Orbán incluso tiene firmes aliados dentro del Gobierno alemán. El ministro de Interior, el conservador bávaro Horst Seehofer, ha pedido a la UE que abandone su "arrogancia y condescendencia" hacia Hungría. Mientras Budapest parece prepararse para una caza de brujas con la publicación por parte de la revista Figyelö, afin al Gobierno, de la lista de 200 abogados, profesores, activistas y periodistas acusados de ser enemigos de la patria.

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