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EL ARTÍCULO Y LA ARTÍCULA

No generalices

Leonard Beard

No generalices

Juan Carlos Ortega

Cuando se debate algo en la radio, en la tele o en una reunión de amigos, siempre hay alguien que corta a su interlocutor censurándole que no debe generalizarse. Normalmente, esto es debido a que el reprochado acaba de expresar una opinión que engloba en una sola definición a todo un conjunto de hechos.

El interpelado, al escuchar la mágica frase "no generalices", se siente desarmado. Es de las peores cosas que pueden decirle a uno mientras expresa sus ideas. Ante eso, solo queda defenderse de algún modo, casi siempre utilizando una justificación del tipo: "En absoluto estoy generalizando. Siempre hay excepciones, ya lo sé, faltaría más, pero en la mayoría de los casos es como te digo".

Arquímedes: no generalices

Anoche me acordé de todo esto mientras veía un documental sobre la vida de Arquímedes. Allí se contaba lo que tantas veces nos han dicho acerca de él. Estando en una bañera, y tras sumergir en el agua la corona de oro del tirano de Siracusa Hierón II, se levantó y corriendo gritó "eureka" con expresión enloquecida, para acto seguido decir lleno de entusiasmo: "Todo cuerpo sumergido en un líquido experimenta una fuerza ascendente equivalente al peso del fluido que desaloja".

Acostumbrado como estoy a ver debates en la televisión, me extrañó muchísimo que no apareciera por allí algún representante de la corrección política del siglo III antes de Cristo diciéndole: "Arquímedes, en primer lugar tápate que vas desnudo. Y otra cosa: no generalices. No digas: 'Todo cuerpo sumergido en un líquido'. Es mejor que digas: 'Algunos cuerpos sumergidos en líquido'".

¿De qué va usted, Isaac Newton?

Me imagino la cara del pobre genio respondiendo: "Es que son todos los cuerpos, te lo prometo, no solamente algunos". Esta aclaración no habría servido de nada a su censor, que sin duda continuaría recriminándole el uso de la generalización.

O pensemos en Isaac Newton. Supongamos que, tras publicar su magnífica y elegante teoría de la gravitación universal, hubieran aparecido centenares de tertulianos de la época diciéndole: "¡Señor Newton, ya está bien! ¿Qué es eso que va usted escribiendo por ahí de que TODOS los cuerpos se atraen con una fuerza directamente proporcional al producto de sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de las distancias? ¿De qué va usted, Isaac? ¡No generalice! ¡Querrá decir que ALGUNOS cuerpos!

Nuevamente, sería inútil que el genio intentara explicarse. A ojos de toda esa gente, el hombre habría cometido el peor de los pecados: generalizar.

La base de la ciencia

Sin embargo, esa actividad, la generalización, es la base de la ciencia, el mecanismo por el cual avanza. Gracias a la generalización científica tenemos teléfonos móviles, aviones y medicina. Si los científicos no dijeran, de vez en cuando, que "todo X produce Y", estaríamos todavía en la edad de piedra.

Queridos tertulianos, no todas las generalizaciones son malas, de verdad. Solamente algunas. Por tanto, no generalicéis al censurar la generalización, que sois muy pesados.