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ANÁLISIS

Santiago de Compostela 8Empleados de la funeraria de la policlínica Conxo trasladan, ayer, los restos de Diana Quer.

EFE / XOÁN REY

La prisión permanente revisable en el horizonte de la justicia penal

Nicolás González-Cuéllar Serrano

Es un instrumento de legitimación del poder de coerción estatal que si bien no es indispensable sí resulta conveniente

La prisión permanente revisable es plenamente conforme con los tratados de protección de los derechos humanos y es aplicada en muchos Estados de la Unión Europea. Pese a ello, en España se discute sobre su constitucionalidad y se encuentra en trámite una propuesta legislativa para su derogación, un debate que se ha visto trágicamente espoleado por la noticia del hallazgo del cuerpo del pequeño Gabriel (triste contexto que no debería introducir en la discusión elementos emocionales).

Desde la perspectiva de las finalidades de la pena la medida resulta adecuada, pues reafirma con contundencia la voluntad normativa de prohibir conductas execrables, lo cual redunda en el fortalecimiento de la confianza de la sociedad en la vigencia del Estado de Derecho (prevención general positiva). Además, es idónea para impedir al sujeto la comisión de nuevos delitos (prevención especial) y es útil para lograr su reinserción (fin de la rehabilitación). Frente a ello, sus detractores dirigen más sus críticas hacia el modo como ha sido regulada la pena, que contra su naturaleza como sanción de duración indefinida. 

Opinión exprés

¿Venganza o populismo?

Argelia Queralt

Profesora de Derecho Constitucional de la Universitat de Barcelona y analista de Agenda Pública

Política criminal

Conviene clarificar el objeto de debate. ¿Es admisible que el legislador establezca una pena para siempre susceptible de ser revisada en determinado plazo? Negarlo supone rechazar la constitucionalidad del sistema punitivo de la mayoría de los países de nuestro entorno, validado por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, y de la Corte Penal Internacional, cuyo tratado constitutivo fue ratificado por España. Aceptada la constitucionalidad de la pena, el debate pasa al terreno de la política criminal. ¿Es conveniente su introducción? ¿Resulta más favorable ser condenado a penas de larguísima duración pero predeterminadas (30 o 40 años de prisión, por ejemplo) que por tiempo indefinido si bien con posibilidad de revisión más temprana?

Al respecto es muy significativo que Suárez Trashorras, condenado a 40 años de prisión por su participación en los atentados terroristas del 11-M, solicitara recientemente que se le aplicara la prisión permanente revisable, por considerarla más favorable, dada la posibilidad de recobrar antes la libertad. En cuanto al momento para la reconsideración de la condena, el plazo mínimo de 25 años es el mismo que se aplica por la Corte Penal Internacional y es inferior al existente en otros estados europeos, como Italia, que lo sitúa en 26 años. En Alemania la pena de privación de libertad de por vida se establece con mayor extensión objetiva que en España y, si bien el plazo de revisión se fija en 15 años, dicho plazo no rige en caso de culpa especialmente grave. 

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Eficacia disuasoria

Es verdad que la prisión permanente revisable no ha impedido, ni impedirá, que se cometan más crímenes espantosos, como sus detractores aducen. Ninguna pena alcanza una absoluta eficacia disuasoria. Pero no por ello el Estado ha de renunciar a aplicar sanciones proporcionadas como reacción frente al hecho punible. No por venganza, sino porque debe intentar prevenir los delitos, proteger a las víctimas y reinsertar a los delincuentes. Y también debido a que el Estado de Derecho prohíbe que cada cual se tome la justicia por su propia mano (ley de Lynch) mientras asegura la existencia de un mecanismo de reproche institucional frente al crimen, satisfactorio desde la perspectiva de los derechos de todos y del interés público. Desde esta perspectiva, la prisión permanente revisable se muestra como un instrumento de legitimación del poder de coerción estatal que si bien no es indispensable sí resulta conveniente.

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