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LA REFLEXIÓN DE UN SABIO

Leo Messi celebra su gol nº 600 como profesional y, cómo no, de falta directa.

No hay buenas paellas en menos de 20 minutos

Emilio Pérez de Rozas

El científico Jorge Wagensberg aseguraba que el juego azulgrana era algo imposible de clonar por muchos millones que se empleasen

El desaparecido divulgador no solo admiraba la capacidad técnica de los futbolistas azulgranas sino sus ganas constantes de ganar

Déjenme, por favor, que les hable de un ser excepcional. Sí, ya se ha escrito mucho y bien de él, pero yo también quiero escribir sobre el sabio Jorge Wagensberg, un ser encantador, por lo que sabía, por cómo lo explicaba y, sobre todo, por la humildad que tenía cuando te cautivaba con sus reflexiones y te dejaba penando en lo que ye había dicho.
Les diré que este sabio no era futbolero, pero se interesaba por el balompie. Yo mantuve dos charlas con él y, aunque me reconoció que no veía los partidos, sí sabía del Barça y, desde luego, los que había visto, de soslayo, siempre tenían como protagonistas a los culés y a Leo Messi.

Alguien que había escrito, y mucho, y bien, y con sentido, de termodinámica, matemáticas, biofísica, microbiología, paleontología, entomología, museología científica, filosofía de la ciencia...se atrevía a comentar algunas cosas, casi todas ellas reflejadas en el Barça-Atlético de ayer (por eso me acordé ayer de mis dos charlas con este sabio), del juego azulgrana, del icono culé y, también, del espíritu blaugrana.

Algo imposible de clonar

Un día me dijo: «Hay quien pretende clonar el juego y los resultados del Barça sin copiar el método, sin copiar su historia. No se pueden comprimir décadas en meses. Años de ojeo, de becas, de educación, de mimo a la cantera no se pueden reemplazar por fichajes millonarios. No hay buenas paellas cocinadas en menos de 20 minutos. Como todo buen conocimiento, este Barça se levanta sobre una escuela que vela por su identidad y la actualiza».

Como buen científico, como hombre de ciencia, como ser que se encerraba con libros, apuntes, cálculos y demás ecuaciones matemáticas, el sabio Wagensberg de ojos azules adoraba la técnica y, sí, me habló de las habilidades de Messi, claro. Pero léanle, es sensacional: «Observo a Messi y pienso que la técnica es aquello que nos ahorra espacio y tiempo en el cerebro. Técnica significa no tener que pensar. El violinista no puede estar pensando donde pone los dedos, pues eso le restaría capacidad mental para transmitir la música. Los dedos han de ir solos. Los solistas azulgranas dedican todo su pensamiento al equipo, al juego, no a controlar el balón o driblar».

600 veces Messi

Había algo del Barça que le volvía loco a este profeta de la ciencia y que él atribuía a Pep Guardiola: no cansarse de pelear por la victoria, no saciarse nunca. «Otra gran conquista, sí, porque divertirse tanto acaba aburriendo. El cerebro se mueve en un frontera muy fina entre la ofensa porque es demasiado fácil lo que debo resolver y la frustración porque es demasiado difícil. Si ganas tanto, hay el peligro de que el cerebro se quede sin desafíos. Y eso es tan dañino como no ganar nunca. La plantilla del Barça sabe que el equipo sobrevivirá mientras gane y, como quieren seguir divirtiéndose, no tienen más remedio que ganar».

Messi logró ayer su gol 600 como jugador profesional (539 con el Barça y 61 con Argentina). Y volvió ser por la escuadra. El Barça lleva 34 partidos de Liga consecutivos sin perder, está a cuatro del récord de la Real Sociedad. Es líder y, por lo visto ayer, no se cansan de correr, aunque descansen menos que los demás.
 

Temas: Messi

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