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tú y yo somos tres

Calleja y Padilla con el Rey de Savalou (’Planeta Calleja’, Cuatro). 

Felipe VI en BCN y Gbaguid XIV en África

Ferran Monegal

A veces la tele tiene golpes fantásticos. Prácticamente a la misma hora en que todos los informativos nos enseñaban la llegada de Felipe VI al Palau de la Música, en la cadena Cuatro nos mostraban a otro monarca, el rey de Savalou, Gbaguid XIV, recibiendo a Jesús Calleja y Paz Padilla en recepción especial y personalizada. ¡Ahh! Qué jornada televisiva más interesante la del domingo por la noche: un contraste regio francamente meditable. En Barcelona, al Rey de España la calle le recibió con cacerolada. En África, ante el Rey de Savalou, Calleja y Padilla se arrodillaban y le veneraban. Le preguntó Paz al edecán mayor del monarca, sumamente intrigada: «¿Cuántos hijos tiene el rey? ¿Cuántas esposas? ¿Duerme con todas?». Y el regio asistente contestó: «Hijos tiene 15, de tres esposas. Mujeres, las que quiera. Pero el rey siempre duerme solo. Las esposas le visitan, y luego se van, para que descanse». ¡Ah! Este viaje de Calleja con Padilla (Planeta Calleja, Cuatro) a la república africana de Benin ha sido muy disfrutable. Este pequeño país, aunque es república, mantiene varios reyes en su territorio, de cuando Benin era Dahomey y era un estado monárquico. Son reyes pintorescos. Parecen formar parte del folclore, pero son dinastías muy arraigadas. El domingo, 9 de octubre del 2011, EL PERIÓDICO publicó precisamente la noticia de la visita a Catalunya de otro de los monarcas de Benin, el rey Yeto Kandji. Fue invitado por el empresario de Banyoles Lluís Coromines y agasajado en Tossa de Mar por el empresario Fernando Turró. Esas hermosas y regias jornadas en Tossa creo que fueron inmortalizadas por el estimable fotógrafo Tino Soriano, a quien el rey Kandji, agradecido, le impuso el collar de ministro de prensa. ¡Ahh! No nos han contado en Cuatro si a Paz y a Jesús el rey Gbaguid XIV les ha nombrado también ministros de algo. Pero dio orden a sus súbditos que les iniciasen en el tremendo arte del vudú, y que pudieran asistir a un ritual que está prohibido a los blancos. Paz quedó tan impresionada que exclamó al acabar: «¡Me he cagao, Jesús, me he cagao.

Solapando estas imágenes con la recepción del Palau, y viendo que a Felipe VI no le recibieron ni Roger Torrent ni Ada Colau, quizá sería interesante para la monarquía borbónica importar un poco de vudú de África. Dicen que cuando entras en trance, se producen milagros.