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NÓMADAS Y VIAJANTES

Son las armas, estúpido

Ramón Lobo

La rabia y el dolor son emociones efímeras. Puede que el movimiento de estudiantes contra las armas de fuego en Florida se apague en unas semanas y no afecte a las elecciones legislativas de noviembre. Pero esta vez hay algo diferente en la indignación por la matanza de Parkland. Quizá sea el goteo de muertos o el 'trumpismo' rampante que infecta la sociedad norteamericana, cada vez más polarizada.

Personas como la superviviente Emma González, la primera que denunció en directo para todo el país la connivencia entre la política y la NRA, el lobi que protege el negocio de las armas, y otros que tomaron la palabra estos días, han removido conciencias en un país conmocionado.  

La prensa ultraconservadora, con sus iconos en la Fox News, Charles Limbaugh y Alex Jones, ha saltado como un ejército para defender el derecho irrestricto a las armas de fuego y atacar a los demócratas y a estudiantes. Acusan de oportunismo a los primeros; a los segundos, de estar manipulados.

La presión juvenil se está transformando en un movimiento contra las armas. Miles de estudiantes han tomado las calles en Florida y en otros lugares de EEUU, unidos bajo un mismo grito: “¡Nunca más!”, y un lema: “Protege a los niños, no armas”. También se escucha una advertencia: “Estáis con nosotros o contra nosotros”.

Los líderes estudiantiles han solicitado permiso para una gran marcha el 24 de marzo en Washington en la que esperan reunir a más de 500.000 personas. Quieren que sea en The Mall (entre el Capitolio y el monumento de Lincoln) pero está pedido para un rodaje. El permiso es necesario cuando es en terreno federal. A través de la página GoFundMe ya han logrado dos millones de dólares en donaciones.

Steve Colbert decía esta semana en su programa 'The Late Show' que el movimiento #MeToo empezó de la nada sin que nadie fuese capaz de adivinar su fuerza. Espera que con los estudiantes pase lo mismo.

Nuevos votantes

Los republicanos tienen un problema potencial a la vista. Trump ganó Florida hace dos años por 119.770 votos. En las elecciones de este año se incorporarán 200.000 jóvenes al sufragio, solo en ese estado. Tal vez por esto, el presidente menos empático desde Nixon se reunió en la Casa Blanca con víctimas de los últimos tiroteos a los que prometió acción (sin concretar nada). El objetivo es sobrevivir a la tormenta.

Cameron Kasky, otro de los estudiantes supervivientes de Parkland, puso en serios apuros al senador por Florida Marco Rubio (republicano). Le preguntó si se comprometía a no aceptar un solo dólar de la NRA. Rubio, uno de los que más recibe de este lobi, no se comprometió, desplegó retórica evasiva y fue abucheado. Ocurrió en una asamblea local televisada a todo el país por la CNN. Rubio tiene suerte: no renueva su escaño hasta el 2022.

En una reunión con víctimas, Trump habló de prohibir los 'bump stocks', el dispositivo que transforma un rifle en un arma automática. Es una 'fake promess', una promesa falsa (perdón por la ironía): la NRA aceptó esta posibilidad después de que Stephen Paddock matara a 58 personas e hiriera a otras 851 en Las Vegas en 10 minutos de tiroteo. Fue el 1 de octubre del 2017. Pasado el impacto, se olvidó. Nadie aprobó nada contra los 'bump stocks'.

Armar a un millón de maestros

El presidente ha ido más lejos en su habitual política de distracción: propone entrenar y armar a un millón de maestros en todo el país. Si los estudiantes denuncian la política de laxitud que permite que cualquiera mayor de 18 años pueda comprar un fusil de asalto AR-15 que dispara cien balas por minuto, Trump ofrece como solución poner en la calle otro millón de armas. La NRA debe estar feliz.

En la última encuesta divulgada por la CBS, que refleja el impacto de la matanza de Parkland, el 65% de los norteamericanos apoya un mayor control en la ventas, lo que representa un aumento del 8% desde diciembre. Lo sorprendente es que un 44% (frente a un 50%) apoya la idea de armar a los profesores.

JC Rowling, autora de la saga de Harry Potter y tuitera muy comprometida (@jk_rowling), compartió en su cuenta un precedente que sitúa el debate en el eje del problema: 16 estudiantes perdieron la vida en Dunblane (Escocia) en 1996. El Parlamento británico aprobó en 18 meses nuevas leyes que prohibían las armas cortas. El número de muertos en el Reino Unido por arma corta es de 20-25 al año. En EEUU, son 33.000, según los datos de la web FiveThistyEight.

La frase de James Carville, el estratega electoral que llevó a Bill Clinton a la Casa Blanca en 1992, la de “es la economía, estúpido”, podría tener una segunda oportunidad: “Son las armas, estúpidos”.

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