Ir a contenido

Al contrataque

La chirigota de Los ángeles de la guarda.

No todo es "a por ellos"

Jordi Évole

Toda la maquinaria que el poder del Estado ha puesto en marcha contrasta con actitudes que hacen pensar que el entendimiento sigue siendo posible

"¿Cómo tu sin ser independentista le envías cartas a Junqueras o Cuixart, o dices que Forn debería haber sido puesto en libertad por Llarena?". Pues mire, creo que somos muchos los no independentistas en Catalunya que pensamos así. Que creemos que la prisión preventiva busca más la humillación y el escarmiento que la aplicación aséptica de la ley. Que nos sentimos en las antípodas de la arbitrariedad con la que están actuando los diferentes poderes del Estado. Y sí, en algunos casos somos los mismos que criticamos la manera que tuvo el independentismo de llevar hacia adelante su plan. Les aseguro que ambas críticas son compatibles.

Creo que a la larga a los estamentos estatales se les girará en contra la estrategia del "contra el 'procés' todo vale". Incluso llegará el día en el que analizaremos cómo llegamos al punto de que el presidente del gobierno dio las gracias "a algunos medios de comunicación por su defensa de la unidad de España".  

Pero toda esa maquinaria que el poder ha puesto en marcha contrasta con actitudes que a mí me hacen pensar que el entendimiento sigue siendo posible, que la "catalanofobia" -que algunos medios catalanes se encargan explotar a fondo- no está tan extendida como a veces nos quieren hacer creer. Igual que no lo está la "hispanofobia", aunque haberla hayla.

Magnificar el insulto que nos llega de fuera, destacar el artículo de la página 37 del 'Abc', o la salida de tono de una tertuliana de la TDT-Party, igual sirve para dibujar el enemigo exterior que más le interesa al independentismo. Pero también podríamos hacer justo lo contrario. Hace unas semanas, por ejemplo, muchos medios de diferente signo se hicieron eco de una chirigota que pedía la decapitación de Puigdemont. Pues ya puestos, podrían destacar también (como han hecho otros medios, menos) este pasodoble de la comparsa 'Los ángeles de la guarda':

“No me envenena, y como soy un ángel me la sudan las banderas. Hasta puedo entender que luchen por su independencia, pues muchas veces a mi este país me da vergüenza. Me da vergüenza los que mandaron la policía para moler a un pueblo a palos, y el patriotismo del que presumieron muchos españoles, con las banderas en sus balcones. Yo no les vi sacar la banderita contra los ladrones, contra los recortes o por las pensiones, nunca los vi colgarla por la sanidad ni por tantos parados que no pueden más. Y cuando terminemos con todos los mangantes, cuando por fin no quede ni un solo niño que pase frío que pase hambre, cuando no haya mujeres ni listas de nombres que mueren maltratadas a manos de un hombre. Cuando se aclare el futuro y no sea el culo en educación y cuando en esta nación hasta el rey pueda votarse, y si el cuñado robó que lo pague con la cárcel. Cuando se acabe la fiesta de la espada y la muleta, cuando ya no quede nadie enterrado en las cunetas… Entonces ve a donde quieras, saca tu trozo de tela y presume de bandera".

Y el Teatro Falla entero la ovacionó.