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El todo o nada de Conte

Axel Torres

El Chelsea llegará ante el Barça con su entrenador discutido y peleado con la directiva

Según se acerca la eliminatoria de octavos de final de la Champions, el Barça parece cada vez más favorito ante el Chelsea. Y no sólo por el inmaculado comportamiento del conjunto de Valverde. Los londinenses se encuentran inmersos en algo parecido a una crisis: han ganado dos de sus últimos nueve partidos en todas las competiciones, están a 18 puntos del Manchester City en la Premier League y han caído en las semifinales de la Copa de la Liga ante un Arsenal en aparente decadencia. 

Y más allá de lo numérico, lo que más preocupa en el entorno es que Antonio Conte ya no disimula su guerra abierta con la dirigencia del club. Quería firmar a Alexis Sánchez, Van Dijk Alex Sandro, pero le han traído a BarkleyEmerson Palmieri Giroud. Es el campeón de Inglaterra, pero se siente a años luz de los dos gigantes de Manchester en cuanto a capacidad financiera. Manda mensajes desafiantes a los gestores, incluso tras perder en casa ante un rival que pelea por la permanencia como el Bournemouth, que le endosó un doloroso 0-3 este miércoles. Todo el mundo da por sentado que en verano se marchará, aunque le quede aún otro año de contrato. O que lo echarán. O que él provocará que lo echen. Que no estará la temporada que viene en Londres, en cualquier caso.

Incluso hay quien piensa que los acontecimientos se precipitarán y que su salida llegará antes. Este viernes, antes del inicio de una nueva jornada de la Premier, su nombre era el segundo en las casas de apuestas que permiten pronosticar quién será el siguiente entrenador de la liga que perderá su puesto de trabajo. Solo Mauricio Pellegrino, que dirige a un Southampton en descenso, estaba por encima en ese ránking de dudoso honor.

Desde la rebeldía

Y sin embargo, convendría no dar por sentado que el Chelsea será un adversario sencillo para este Barcelona que vive instalado en el ambiente opuesto. A Conte siempre le ha interesado afrontar los retos desde la rebeldía, desde la posición de inferioridad evidente. Así eliminó a España de la última Eurocopa con una selección italiana que poseía mucha menos calidad que el conjunto entonces dirigido por Del Bosque. Así ganó la pasada Premier, aparentemente predestinada a ser una carrera de dos caballos entre Guardiola Mourinho, sin ninguna posibilidad para el resto. Así se levantó, de hecho, tras la sexta jornada de esa campaña, cuando el equipo iba octavo, acababa de caer 3-0 ante el Arsenal y ya se hablaba de su posible destitución.

El ejemplo de la Juve

Entonces encadenó 13 victorias consecutivas y se disparó hacia el título. Y así transformó, no lo olvidemos, a la Juventus, a la que llegó en 2011 tras ascender al Siena y con solo 14 partidos de experiencia como entrenador de primera. El gigante turinés no había ganado nada desde el escándalo del Calciopoli en 2006, y con Conte se proclamó campeón sin perder ni un solo partido en toda la temporada. Los dos años siguientes repetiría título.

El italiano ha tensado tanto la cuerda que el duelo ante el Barça será un todo o nada. Si llega a él, lo hará en su rol favorito: el de víctima.

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