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La rueda

La noche del pensamiento mágico

Rafael Tapounet

Se cumplen dos años de la publicación de aquel sobreactuadísimo tuit de Cayetana Álvarez de Toledo –«no te lo perdonaré jamás, Manuela Carmena. Jamás»– que abrió de la peor manera el debate sobre la pertinencia de renovar la puesta en escena de la cabalgata anual de los Reyes Magos. El cambio que arruinó la infancia de la hija de la marquesa de Casa Fuerte (y dirigente de la FAES) atañía a la vestimenta de sus majestades en el desfile madrileño del 2016, pero polémicas similares se han vivido en los últimos años en otros lugares y por motivos de lo más diverso: la elección de mujeres para interpretar los papeles protagonistas de la función, la prohibición de utilizar animales, los discursos considerados «políticamente inapropiados» o el 'hit' de estas navidades: la presencia de una 'drag queen' en una carroza del colectivo LGTBI en la cabalgata de Vallecas.

¿Qué pinta la Patrulla Canina en la caravana de los tres astrólogos zoroastrianos llegados de Oriente?

Resulta digno de mención que en todos estos casos las muestras de indignación más enfáticas hayan venido de quienes no se inmutaron en su día al ver a Alberto Ruiz Gallardón pintado de negro en el papel de rey Baltasar ni se han preguntado jamás qué diantre hacen Mickey Mouse, el pato Lucas, Bob Esponja, la Patrulla Canina o el anuncio rodante de Movistar en la caravana de los tres astrólogos zoroastrianos llegados de Oriente.

En realidad, y es fatigoso tener que recordarlo a estas alturas, todo ese pataleo a cuenta de los Magos guarda mucha más relación con los prejuicios de los adultos que con lo que puedan pensar los niños, a los que, al fin y al cabo, no les supone ningún problema ver en televisión cómo los Reyes llegan en el mismo momento (y en los más variados medios de transporte) a múltiples puntos de la geografía española. ¡Y vestidos de forma diferente! El psicólogo y biólogo suizo Jean Piaget ya nos explicó que, entre los dos y los siete años, la mente infantil, incapaz aún de procesar la información que le brinda la realidad, desarrolla un pensamiento mágico que le permite construir un mundo a la medida de sus deseos. Ninguna carroza llena de 'drag queens' (piensen en el éxito duradero de los cuentos de hadas) puede destruir eso. El odio y la intolerancia, sí.
 

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