intangibles

2
Se lee en minutos
Concesionario de Seat de Barcelona

Concesionario de Seat de Barcelona / FERRAN NADEU

En algunas ocasiones las familias se ven obligadas a recurrir a pequeños créditos para poder afrontar gastos extraordinarios tales como la compra de un vehículo, estudios o una reforma del hogar.  

Actualmente las instituciones financieras son las operadoras principales en este mercado. No obstante, algunas personas son descartadas por el elevado riesgo de impago que suponen y, por ello, suelen recurrir a otro tipo de empresas crediticias no reguladas por el Banco de España. Algunas de estas empresas seducen a las personas más vulnerables, ofreciendo el deseado importe de forma instantánea y casi sin burocracia, pero con un tipo de interés muy elevado. Aunque recientemente se ha discutido una proposición no de ley para ordenar este sector, todavía nos debemos remitir a la ley de usura de 1908 para poder determinar, legalmente, si los intereses califican de abusivos.

Por suerte, a medio camino entre las instituciones financieras y las empresas crediticias no reguladas, han aparecido fintechs dedicadas al P2P Lending, préstamos de persona a persona a través de una plataforma 'on line' que pone en contacto a las dos partes interesadas, ofreciendo posibilidades de inversión a unos y una nueva fuente de financiación a otros. La primera plataforma de P2P, Zopa, apareció en 2005 en el Reino Unido y la segunda, Prosper, un año más tarde en Estados Unidos. Estas plataformas se están extendiendo, poco a poco, también a la Europa Continental. A pesar de su crecimiento, todavía representan un porcentaje muy pequeño del total de créditos al consumo que actualmente se conceden, inferior al 1%.

Las ventajas que suponen estas empresas en comparación con las entidades financieras es que operan en una estructura más pequeña y ágil, por ello los gastos de gestión suelen ser menores, y pueden ofrecer intereses competitivos a los prestatarios y rentabilidad a los prestamistas.

Noticias relacionadas

Las personas inversoras que deseen participar del P2P Lending deben informarse del tipo de riesgo que están asumiendo. Estas plataformas simplemente actúan de intermediarias, por lo que, si las personas usuarias de los préstamos no son solventes no hay ninguna garantía a los inversores. Algunos consejos.

Número uno: comprobar que la empresa ha obtenido las autorizaciones nacionales pertinentes. En España, se requiere, como mínimo la autorización de la CNMV. Algunas van más allá y  se constituyen como entidades financieras obligándose a cumplir con la normativa del Banco de España. Número dos: estudiar la información sobre riesgo que publican. La mayoría de plataformas ofrecen información agregada del riesgo, pero algunas ya empiezan a publicar también información más individualizada por préstamos.  En ocasiones, se establecen dos perfiles de inversionistas con más o menos riesgo.  Algunas plataformas tienen listas de espera de inversionistas, que se puede interpretar como una política de prudencia por parte de la empresa. Y número tres: diversificar en diferentes préstamos. Algunas plataformas ofrecen la diversificación ellas mismas, actuando como un fondo de inversión y, en otras, el inversor decide individualmente los préstamos en los que operará.