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DOS MIRADAS

Sede de la Agencia Europea del Medicamento en Londres.

REUTERS / HANNAH MCKAY

Europa y el azar

Josep Maria Fonalleras

¿Cómo es que la Agencia Europea del Medicamento finalmente tendrá su sede en Amsterdam? Gracias a un sorteo. ¡Un sorteo! ¡Como si se tratara de una fase de grupos de la Champions!

No está nada claro que, en una situación digamos normal, la Agencia Europea del Medicamento hubiera ido a parar a Barcelona. En este tipo de decisiones entran múltiples factores, desde las propuestas económicas favorables hasta las filias y fobias de los países que votan, pasando por subterfugios y pactos secretos que responden a estrategias globales o a favores particulares. ¡Todo es tan voluble! Solo hay que prestar atención al resultado final de la AEM. ¿Cómo es que la agencia finalmente tendrá su sede en Amsterdam? Gracias a un sorteo. ¡Un sorteo! ¡Como si se tratara de una fase de grupos de la Champions!

Opinión exprés

Menguar

Emma Riverola

Escritora

Esta profunda apuesta, cargada de ayudas a la industria y a la investigación, millonaria fuente de riquezas para la ciudad, regeneradora del tejido industrial y de los servicios, esta seria, cuerda y pensada decisión que aquí ha creado tanto alboroto, resulta que ha dependido, en última instancia, de un azar que ha enfadado a los milaneses hasta los límites de renegar de «una Europa que ni siquiera ante un desafío tan importante sabe asumir su responsabilidad». Una locura.

¿Ha influido el asunto catalán en la derrota? Por supuesto. Y la pasividad del Gobierno de Rajoy (lo dice el doctor Laporte, que sabe de qué habla) y aquella maniobra indecente, aviso para navegantes y farmacéuticos, que consistía en promover la fuga de las empresas catalanas del país. No pueden tener la conciencia tranquila, no, señora ministra.