03 jul 2020

Ir a contenido

ANÁLISIS

Merkel gesticula en una reunión de su grupo parlamentario, en el Bundestag, en Berlín, el 20 de noviembre.

REUTERS / AXEL SCHMIDT

La derrota de Merkel

Roberto Inclán

Es mejor no gobernar que gobernar mal. Con estas palabras puso fin este domingo por la noche el líder de los liberales alemanes (FDP), Christian Lindner, a las cuatro semanas de negociaciones para formar Gobierno con la CDU/CSU y Los Verdes –coalición conocida como Jamaica–, y que acercan al país a una posible repetición de elecciones generales por primera vez en la historia de la República Federal. Esta novedosa situación ha creado rápidamente un cierto clima de alarmismo en la sociedad alemana, acostumbrada a una política de grandes acuerdos, y añade incertidumbre a uno de los pocos lugares donde existía estabilidad, tanto dentro como fuera de la Unión Europea, frente a casos como Trump, el 'brexit' o Catalunya.

Desde un primer momento, las opciones de llegar a un acuerdo eran escasas, con dos temas polémicos que destacaban por encima del resto: la repatriación familiar para los solicitantes de asilo y la estrategia para tratar de reducir los efectos del cambio climático. Las muchas y largas sesiones de negociación durante las últimas semanas no han posibilitado un acercamiento entre los cuatro partidos y han evidenciado la distancia existente entre las partes. Según palabras de Lindner, “no hay una idea común para la modernización del país ni una base común de confianza”. Esta decisión de suspender las conversaciones fue criticada por el miembro de Los Verdes, Reinhard Bütikofer, quien afirmó que Lindner ha empleado “su propia forma de agitación populista en lugar de la responsabilidad política”.

Angela Merkel ha lamentado el fracaso de las conversaciones y se ha comprometido a seguir actuando con responsabilidad con el objetivo de buscar una solución a este proceso. En sus declaraciones a la cadena pública ARDMerkel ha reconocido que “he hecho lo que he podido”. Tras su reunión del domingo con la cancillera, el presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, ha instado a los partidos a la unidad en esta difícil tarea de la formación de Gobierno: “Aquellos que buscar tener una responsabilidad política a través de las elecciones, no deben eludirla cuando está en sus manos”.

En su comparecencia de este lunes en la Willy-Brandt-Haus de Berlín, el presidente del SPD y candidato en las pasadas elecciones del 24 de septiembre, Martin Schulz, ha reafirmado su negativa a formar parte en cualquier negociación para formar Gobierno y dar continuidad a la gran coalición con la CDU de Angela Merkel, y ha abierto la puerta a unos nuevos comicios.

Toda vez descartada esta posibilidad, Merkel cuenta únicamente con dos opciones principales. La primera de ellas sería formar un Gobierno en minoría con el FDP o Los Verdes –con la inestabilidad que eso conlleva– o la convocatoria de unas nuevas elecciones generales, opción que podría reforzar el resultado del partido populista antiinmigración y euroescéptico Alternativa para Alemania (AfD). En caso de celebrarse la repetición de las elecciones al Bundestag, los sondeos indican una ligera bajada tanto de la CDU como del SPD, que obtendrían el 31% y el 21% de los votos respectivamente, lo que haría aún más compleja la tarea de formar Gobierno.