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Entre la salud y la pobreza

Rafael Vilasanjuan

¿Saben cual es el animal mas mortífero del planeta? Cuando planteo este dilema, las respuestas abarcan del león a las serpientes, pero muy pocos intuyen la correcta. No deja nunca de sorprender, el animal mas mortífero del mundo es con diferencia el mosquito. Las cifras anuales de lo que este insecto aparentemente inofensivo es capaz de transmitir son abrumadoras. Cada año infecta con el parásito de la malaria a mas de 200 millones de personas, de las que 400.000 mueren, la mayoría menores de cinco años.

Un castigo que no tiene comparación con guerras o catástrofes naturales y para el que la ciencia sigue buscando caminos a pesar de que ahora esta enfermedad pertenezca solo al mundo de los pobres. En la lucha por controlarla, el continente africano ha quedado como la gran reserva donde sigue haciendo estragos. No siempre fue así.  En la historia, la malaria ha sido la causante de la muerte de casi la mitad de los humanos que han poblado el planeta. En España no se logró eliminar hasta bien entrado el siglo pasado. Pero en África sigue siendo una de las principales causas de mortalidad y sobre todo de pobreza.

Un niño con malaria deja de ir a la escuela y es muy probable que acabe hospitalizado. Pero no es solo una cuestión de educación o salud. En los países donde esta enfermedad está presente aumenta la pobreza. Los afectados dejan de trabajar bien porque están enfermos o porque tienen que cuidar a sus familiares. Muchas familias caen además en bancarrota intentando conseguir un tratamiento para salvar la vida. En países como Mozambique, uno de los de tasas más altas, los negocios sufren como consecuencia del absentismo laboral. Un círculo que hace mas pobres a los enfermos y al mismo tiempo impide salir de la pobreza a los que la sufren.

Libro de ruta

De ahí la importancia de no abandonar la lucha contra esta enfermedad. A falta de un gobierno mundial, que defienda el acceso a la salud de los mas vulnerables, Naciones Unidas ha puesto un libro de ruta sobre la mesa. Los denominados Objetivos de Desarrollo Sostenible, hablan por primera vez de la necesidad de pasar del control de esta enfermedad a la posibilidad de erradicarla en el mundo ¿Utopía? Puede ser. Pero cuando la tentación de las economías mas ricas podría considerar que ya no les afecta, la filantropía irrumpe como motor para recordar que el desarrollo global pasa por unos cuantos retos a los que debemos hacer frente globalmente, entre ellos la erradicación de la malaria.

Por ello es tan importante que actores como las fundaciones de Bill Gates y La Caixa lideren una iniciativa para eliminar la malaria en una pequeña zona en Mozambique. Un proyecto piloto que aúna voluntad política y fondos privados. El reto no es menor. Con una enfermedad de la que se tiene constancia hace mas de 30 millones de años, eliminarla ahora sería uno de los principales logros de la humanidad y abriría el camino al desarrollo a países donde de no conseguirlo seguirá siendo imposible salir de la pobreza.

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