24 feb 2020

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EDITORIAL

Un mercado laboral 'low cost'

Un informe de CCOO alerta de que la precariedad y la desigualdad son la cara B de la recuperación económica

Un camarero sirve a turistas.

Un camarero sirve a turistas. / ÁLVARO MONGE

La precariedad laboral y la falta de distribución de la renta se han convertido en dos de las indeseadas características de la recuperación económica española. A lomos de una reforma laboral ampliamente contestada, España ha abandonado lo peor de la gran depresión pero a costa del deterioro del mercado laboral, denuncia el informe 'La precariedad laboral lastra la economía a medio plazo', que ha elaborado el sindicato CCOO. El trabajo a tiempo parcial, la sobrecualificación de los trabajadores, el auge de la figura del falso autónomo, los sueldos muy bajos y, en general, la devaluación de las condiciones laborales son la cara B de la recuperación española. Así, por primera vez en diez años, el salario medio registra un descenso en Catalunya (un 2,6%). El 76,5% de los trabajadores catalanes a tiempo parcial ganan menos de 1.000 euros al mes, y el 50,9% de los que tienen contrato temporal tienen un salario inferior a 1.299 euros.

Son datos que demuestran que la precariedad ha alcanzado cotas estructurales, lo cual tiene gravísimas consecuencias, como muestran los datos que indican una aumento de la pobreza y de la desigualdad. Con sueldos más bajos  de los tiempos anteriores de la crisis, resulta evidente que la recuperación no ha alcanzado a todos los ciudadanos y cuesta, por tanto, entender la euforia con la que el Gobierno habla de la recuperación económica. Esta nunca podrá ser plena hasta que las diferencias salariales se estrechen. Sueldos tan bajos no solo impiden que gran parte de la población pueda poner en práctica sus proyectos vitales (este hecho es especialmente sangrante entre los jóvenes), sino que tiene consecuencias muy dañinas en otros ámbitos, como el del mantenimiento de la caja de las pensiones cuando las cotizaciones a la Seguridad Social son, a la fuerza, tan precarias como los empleos de miles de ciudadanos.

Atrapado entre el desempleo, la precariedad y la subocupación, con enormes brechas de edad y género y con una desigualdad galopante, el mercado laboral español es 'low cost'. Las medidas de choque (fiscales y laborales) para salir de la crisis han tenido esta consecuencias. Toca trabajar hacia objetivos que ya son imperiosos, como apostar por sectores que den un alto valor añadido a la economía.  Un mercado laboral 'low cost' lleva a una economía insostenible.