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LA CLAVE

Rafael Riego.

La sequía y el himno de Riego

Juancho Dumall

Varias décadas después nos encontramos otra vez con una sequía que coincide con la posibilidad de que el 'president' declare oficialmente la república catalana

El gran Jaume Perich, maestro de los aforismos, escribió un día una frase brillante y venenosa: "En vista de la pertinaz sequía, se va a permitir el himno de Riego". Por fortuna, la censura franquista, ya en baja forma, dejó pasar la sentencia para regocijo de la tropa progre que encontraba en las revistas de humor uno de los pocos respiraderos en la dictadura.

El himno de Riego, nacido del pronunciamiento en 1820 del teniente coronel de ese apellido para restaurar la Constitución de Cádiz, sufrió diversos avatares históricos hasta ser declarado himno oficial de la primera república y fue muy interpretado, pero no oficial, en la segunda. 

Opinión exprés

Ocre y negro

Emma Riverola

Escritora

República catalana

Ni que decir tiene que el dardo de Perich apuntaba a la prohibición de ese canto en los tiempos de Franco, cuando era considerado tan subversivo como la bandera tricolor. Hacer un juego de palabras con el apellido del militar liberal y la pertinaz sequía (el adjetivo también era un clásico de la prensa del régimen) hacía que la frase resultara todavía más corrosiva.

Varias décadas después nos encontramos otra vez con una sequía pertinaz en varias cuencas de la península ibérica (hay alerta en muchas provincias), que coincide con la posibilidad de que el presidente de la Generalitat declare de manera oficial la república catalana, aunque esta vez sin un himno de resonancia tan española.

Seguro que Perich, como su colega de la revista 'Por favor' Manuel Vázquez Montalbán, hubieran sacado punta a estos momentos que muchos viven en Catalunya y fuera de ella con enorme dramatismo. Al fin y al cabo, si hasta en la dictadura se pudo hacer humor, bien podríamos ahora salirnos de ese sentimiento trágico de la historia que manejan algunos comentaristas del 'procés'.

Retener la respiración

Por más que retengamos la respiración ante decisiones trascendentales (declaración de independenciasuspensión de la autonomía, detención de responsables políticos, etcétera), la sequía nos devuelve a unas realidades cotidianas que también condicionan nuestras vidas.

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