29 oct 2020

Ir a contenido

LA CONVULSIÓN CATALANA

El ’president’ Carles Puigdemont.

PIERRE-PHILIPPE MARCOU (AFP)

La independencia 'low cost' no existe

José Antonio Bueno

Toda secesión tiene costes, y el económico es muy importante. No es el discurso del miedo, es la realidad

Catalunya ya no tiene bancos domiciliados en su territorio, lleva camino de perder a la práctica totalidad de sus grandes corporaciones y hasta los líderes del cava dicen que se pueden marchar. Tras ellos, centenares de pequeñas y medianas empresas, sobre todo aquellas que temen un boicot a sus productos. Toda independencia tiene varios costes de transición, y el económico es uno muy importante. No es el discurso del miedo, es la realidad.

Hay que ser conscientes de que fuera de la UE no habrá ayudas de Europa, ninguna, tampoco las relacionadas con la política agraria común (PAC), lo mismo que las universidades catalanas quedarán fuera del programa de intercambio Erasmus y que los pensionistas probablemente no cobren automáticamente si la independencia se realiza sin acuerdo. 

La elección entre patria y patrimonio es absolutamente personal, como vimos en las recientes dimisiones de 'consellers' y altos cargos de la Generalitat

Miedo

Promover la independencia de un pueblo es lícito, si bien es conveniente hacerlo bien, con el apoyo de una gran mayoría de sus habitantes y sobre todo siendo estos conscientes de lo que significa. No hay independencia sin coste, y eso, hasta ahora, no se ha explicitado. Los bancos han sido los primeros en mover ficha porque sus clientes estaban trasladando su dinero fuera de Catalunya por miedo. Y ese miedo no conocía de banderas: quienes sacaban dinero eran ciudadanos asustados de todo credo y convicción.

Nos lo han dicho muchas veces y desde muchos frentes: una Catalunya independiente estará automáticamente fuera de la UE, y lógicamente de la zona euro. Dentro de unos años puede que se entrase de nuevo, pero durante unos años la Catalunya independiente estaría fuera del espacio de bienestar europeo. No pasa nada, solo hay que ser conscientes y asumirlo.

Argumentos racionales contra emociones

Hay en internet un debate entre Josep Borrell Oriol Junqueras muy instructivo. Borrell desmonta uno a uno los argumentos racionales del independentismo y Junqueras solo puede responder con sus emociones, él quiere ser independiente a cualquier precio. Fantástico, está en su derecho y ojalá todo el mundo fuese tan consciente y consecuente como él. 

Hemos visto cómo la sindicatura electoral se disolvía para no pagar sus miembros la multa impuesta por el Tribunal Constitucional, cómo Artur Mas pide ayuda, con poco éxito, para devolver el dinero público gastado en la organización de la consulta del 9-N o cómo el Barça decidió jugar el 1-O para no perder seis puntos en la Liga española, porque sus jugadores aspiran a ganarla y, supongo, cobrar las correspondientes primas. Y todos ellos están en su derecho, la elección entre patria y patrimonio es absolutamente personal, como vimos en las recientes dimisiones de 'consellers' y altos cargos de la Generalitat. 

Es verdad que no hemos podido organizar, todavía, un referéndum legal, pactado y con todas las garantías democráticas después de que todos expresen las ventajas de cada opción. Ojalá se pueda hacer algún día explicando libremente las consecuencias de una u otra opción. De momento, ya hemos visto que la independencia 'low cost' no existe.