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Análisis

El president Carles Puigdemont, entre el vicepresidente Oriol Junqueras y el conseller Jordi Turull, en el Palau de la Generalitat.

ALBERT BERTRAN

¡Mambo!

Carmen Juan

Por desgracia, si sales en los libros de historia y en los periódicos no suele ser para bien


El último barómetro del CIS dice que la preocupación de los españoles por la independencia de Catalunya se ha triplicado en los últimos dos meses. Antes le afectaba al 2,6% de los españoles, y ahora al 7,8%. Sin consultar el CIS, yo habría dicho lo mismo leyendo mis grupos de Whatsapp, que están que echan humo.

La actualidad va a un ritmo tan rápido que solo la puedes seguir dopado. Echando un vistazo rápido, esta semana hemos visto: un mensaje del Rey a la nación fuera de temporada; un mensaje del 'president' de la Generalitat advirtiendo al Rey de que «así, no»; una entrevista de Rajoy –en sí mismo eso ya es noticioso– pidiendo que se eviten «males mayores», y un pelotón de mediadores para buscar una solución que incluye desde Pablo Iglesias a la Iglesia católica y como nos despistemos hasta a Manolo 'el del bombo'.

Alumnos aventajados de Gene Sharp

Estamos hiperventilando, porque sin recuento oficial de un referéndum sin validez legal el Govern ya ha puesto fecha para reabrir el Parlament, dicen que para proclamar la independencia. Digo que dicen, porque en Catalunya se está mareando la perdiz con más ritmo que un 'mix' de los mambos de Pérez Prado.

Ante el riesgo de repetir la jugada del 6 y 7 de septiembre, el PSC ha pedido amparo al Tribunal Constitucional, que por unanimidad ha decidido suspender cautelarmente un pleno que oficialmente no estaba convocado. Cuando regresen de declarar en la Audiencia Nacional el mayor Trapero, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, con la conga organizada para acompañarlos veremos si desde Junts pel Sí le dicen al Constitucional «a mí plin» y se organizan chocolatadas y acampadas a las puertas del Parlament, en esa movilización permanente en la calle con la que los independentistas se han convertido en alumnos aventajados de Gene Sharp, el maestro de cómo acabar con un Gobierno en cinco pasos.

Añoranza de Vázquez Montalbán

Todo es tan naíf que quien ha dado más explicaciones y ha hecho un resumen más conciso de la situación ha sido un futbolista, Gerard Piqué, que ha comparado Catalunya con «el hijo de 18 años que quiere irse de casa». Futbolizamos la política, cuando antes politizábamos el fútbol y Vázquez Montalbán decía que la eterna rivalidad entre el Barça y el Real Madrid nos evitaba una guerra civil. ¡Cómo le añoro! Me encantaría saber qué escribiría hoy el que fue 'polaco' en la corte del rey Juan Carlos.

Los bancos deciden trasladar sus sedes. Ellos no tienen nación, solo intereses, y el dinero, cuando van mal dadas, es lo primero que se mueve. Caen reservas hoteleras, American Airlines ofrece a sus clientes modificar su viaje a Barcelona sin coste, desvían cruceros que se esperaban en el puerto. Me gustaría compartir la ilusión con la que muchos piensan que estamos haciendo historia; por desgracia, cuando sales en los libros de historia y en las páginas de los periódicos no suele ser para bien.
Reconozco que empiezo a sentir vértigo, como si viajara en la furgoneta de la CUP cuando la tiraron por el barranco ¿Mambo? Mas parece '¡Danzad, danzad, malditos!'