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ANÁLISIS

Tres reflexiones en azulgrana

Antonio Bigatá

UNA. De momento el Barça está en construcción y no deslumbra. Pero trabaja mucho, se va cohesionando, pule las ayudas entre líneas, automatiza las compenetraciones personales... Y sobre todo gana. Mientras con una mano va forjándose como conjunto de alta calidad, con la otra resuelve a su favor los encuentros, aunque sea con más o menos brillantez. Es un buen libro de ruta.

Con Suárez como único delantero puro, el Barça corre el riesgo de atravesar baches goleadores, de ahí que que se cuelgue en el 'pichichi' Messi

En este nuevo Barça sin las genialidades de Neymar ni la cuchillería afilada de los contrataques del tridente persisten la autoridad total y el peso individual decisivo de Messi. Pero de un modo diferente a la etapa de irregularidades de Luis Enrique. Deshecho el trío, ahora es, a ratos, en solitario, más ariete que nunca. Son secuencias en que deja atrás la función de arquitecto creador y la de dinamitador de las estrategias de los hombres del centro del campo de los equipos adversarios. ¿Por qué vuelve a competir en esos momentos Messi con Cristiano? El Barça corre el riesgo de que con un solo delantero puro, Suárez, el equipo en sus posibles baches goleadores tenga enormes dificultades para marcar. Y ante la poca confianza colectiva en Paco Alcácer, la ausencia temporal de Dembélé y las expectativas todavía vacilantes de Deulofeu, únicamente queda lo de colgarse en la capacidad 'pichichi' de MessiValverde confía en que le ayude la capacidad de llegada de Paulinho y en que no se difuminen las de Rakitic Denis, porque a estas alturas de la vida es bastante iluso confiar en que se les cure la falta de gol a Iniesta Busquets. Todos estos asuntos constituyen lo más importante de este momento de la temporada del Barça.

DOS. Los culés que sufren la Premier desde una camiseta del Manchester City están maravillados. La temporada pasada fue caótica; daba la sensación de que Guardiola quedó desnortado cuando se lesionó su apuesta organizadora y fichaje-estrella, Gündogan, y para sustituirle no le respondió, por su anarquía y baja condición física, Yaya Touré, que había sostenido al equipo los años anteriores. Pero este año Pep ha demostrado por la vía de los hechos que el verdadero punto flaco secreto del City eran los laterales, que habían deslavazado el juego tanto de atrás hacia adelante como al revés. Gastándose mucho dinero cambió a ZabaletaKolarovSagna y Clichy, presuntos inocentes respecto al desastre vivido, por dos jugadores-totales, Walker (Tottenham) y Mendy (Mónaco). A partir de ahí, con casi el mismo grupo esencial del año pasado ha surgido un equipo casi invencible que de momento opta a todo pese a que Gündogan aún no es el que fue.

La sensación es que, ahora sí, Guardiola puede conseguir la Premier, aunque Mourinho también ha acertado con los retoques

El único problema de esos culés es que Mourinho también ha acertado con sus retoques. En la Premier hay tanto dinero que los entrenadores a veces resuelven con talonarios algunos problemas antes de que los echen. Pero lo de Guardiola apunta, ahora sí, a que después de la Liga española y el campeonato alemán puede llegar a conseguir la Premier. El único problema es que en la Premier también hay tanta ambición que sin luchar de verdad por la Champions todo lo demás queda como máximo como un buen voluntarismo.

TRES. Todo lo que rodea a Neymar continúa siendo agridulce. Francia está maravillada porque empieza a ser algo a escala de clubs en el concierto internacional, pero todos los franceses con dos dedos de sentido común saben –aunque no todos ellos lo reconozcan– que el PSG con Neymar Mbappé pagados desde Qatar no es realmente un equipo de su país. Sonríen, disfrutan, pero viven con sensación de pecado y temen que ese 'megadumping' lo acabarán pagando.

En París ya susurran que Messi es mejor hombre, mejor jugador y mejor compañero que Neymar

Aun así, Ney juega de maravilla aunque vaya tan por libre que muchas veces lo que crea son simples fuegos artificiales. Pero ahora en Francia está más protegido por los árbitros. Nuestro querido Mateu Lahoz el miércoles pasado en la Champions sancionó faltas que nunca se pitaron en España cuando los defensas le entraban igual al brasileño y era la prensa de Madrid y no 'L’Équipe' quien le vigilaba a él y los demás colegiados. Los franceses guillotinarían a quien dijese que merece patadas por lo insultantes que son sus regates. Pero no todo es brillo: ha trascendido que los demás jugadores del PSG están mayoritariamente a favor de Cavani en el pulso contra su la divinización absoluta. Y susurran, como lo susurran los barcelonistas, que Messi es mejor hombre, mejor jugador y mejor compañero. Son cosas que ya las sabe hasta Neymar.

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