Ir a contenido

IDEAS

Todó y Casajuana

Xavier Bru de Sala

Antes recibía demasiados libros y ponía la gran mayoría en una caja de grandes dimensiones, en el cuarto de los invitados, donde los amigos y familiares se servían sin limitaciones, pero siempre estaba llena. Ahora, solo pido los que me interesan y me parece que puedo hablar de ellos. Además, puedo corresponder a la benevolencia de algunos autores, que indican mi nombre a sus editores.

Por obra del azar pues, he leído seguidos 'Retorn', de Carles Casajuana, y 'Gramàtica dels noms propis', de Lluís Maria Todó. Dos autores que enriquecen cualquier literatura y en cualquier otra estarían más considerados que en la nuestra. Y no es por que se abstengan de comulgar con las ruedas, las galletas o las hostias del nacionalismo, sino por la ausencia de un sistema crítico solvente, la desidia de los medios, empezando por los públicos, y el 'totum revolutum' instrumental y propagandístico de la Associació d'Escriptors en Llengua Catalana (AELC) y la Institució de les Lletres Catalanes (ILC). La literatura catalana es la única empeñada a nivelar por debajo, lo que implica hacer caer a los de arriba, a poco que consiguen encaramarse. Tanto si la obra lo merece como si es un buñuelo maloliente, que decía Brossa (no dejen de volverlo a admirar en el Macba, que es gratis gracias a la huelga).

Los dos autores se mantienen fieles a la duda, el buen gusto y la diversidad de puntos de vista

Todó y Casajuana, imprescindibles pero tan prescindidos, comparten características remarcables: tratan de arrojar luz sobre los tiempos convulsos del final del franquismo, cuando una nueva Catalunya se despertaba y no encajaba en ningún espejo; reman contra la ignorancia y la despersonalización del individuo; al revés de muchos jóvenes, escritores o no, que la violentan sin miramientos, cultivan la lengua catalana con extrema pulcritud, del todo exenta de estridencias; son alérgicos a la filigrana gratuita y amantes de la precisión; se mantienen fieles a la duda, el buen gusto y la diversidad de puntos de vista. Todó y Casajuana, dos adscritos a la bondad carneriana, es decir a una Catalunya que ni ha existido ni existirá nunca.

0 Comentarios
cargando