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LA VUELTA AL COLE

La institución escolar debe encontrar su sentido y su proyecto ante los nuevos tiempos

Invertir solo el 2,8% del PIB, cuando nos tocaría llegar al 6%, es una gran irresponsabilidad

El curso 2017-2018 será decisivo como punto de inflexión de nuestro sistema educativo. La gestión en las escuelas de los atentados de Barcelona y Cambrils puede ser el aspecto más llamativo y excepcional pero el desasosiego de la comunidad educativa es más global y multidimensional. Más allá de los protocolos oficiales para tratar y prevenir el tema, toda la comunidad educativa se siente implicada a reflexionar y valorar qué puede hacer la escuela contra la barbarie, la irracionalidad y el sectarismo que nos invade. Vivimos unos tiempos de anomia, desigualdad y radicalismos varios que van  más allá del yihadismo y del foco ahora puesto sobre la comunidad musulmana. La respuesta civil y comunitaria tras los atentados ha sido ejemplar en todo el país, afianzándose la necesidad de reparar no solo la herida emocional sino de potenciar la convivencia intercultural y eliminar toda forma de discriminación y de fanatismo. 

Ese es el gran desafío que tenemos como sociedad y que no solo pertoca a la escuela. Ante un caso excepcional de yihadismo perpetrado por la secta takfiri del imán de Ripoll y sus acólitos, las escuelas no pueden caer ni en la depresión fatalista ni en el paternalismo ni en el señalamiento de la comunidad musulmana. Ante la nueva inmigración, el modelo de inmersión lingüística y cívica de las escuelas catalanas ha funcionado de forma correcta a pesar de los escasos recursos.

Es cierto que los recortes lo han debilitado y que se hace urgente de-segregar las 100 escuelas catalanas que tienen más del 50% de alumnado inmigrante, un porcentaje que no se corresponde con el de su barrio. La llamada integración escolar sobre un mapa de segregación es una falsa integración. ¿Estamos dispuestos o no a 'de-segregar' escuelas como ha pedido el Síndic de Greuges? ¿Potenciamos o no la igualdad de oportunidades con inversiones efectivas? ¿Repensamos o no la escuela y las pedagogías en plena 'era Trump', de robots, de 'posverdades' y de odios?

Equidad y excelencia educativa

En función de la respuesta, obtendremos distintos escenarios. Estamos ante un curso decisivo porque la institución escolar debe encontrar su sentido y su proyecto ante los nuevos tiempos. El objetivo de la equidad y excelencia educativa va de la mano de la innovación educativa y de nuevas formas de potenciar el derecho al aprendizaje y la inclusión educativa. Será el curso decisivo para que la secundaria se replantee si ha de renovarse y para repensar a fondo qué curriculum, qué didácticas, qué evaluación y qué relación con el entorno debemos consensuar ante los nuevos desafíos.

En suma, cada inicio de curso se acompaña de un listado de temas prioritarios siempre pendientes. Esta vez, estamos ante un punto de inflexión muy serio. Una inversión del 2,8% del PIB sigue siendo una irresponsabilidad temeraria como sociedad cuando nos correspondería llegar al 6% del PIB. Curiosamente, no hay ninguna huelga educativa general a inicio de este curso 2017-18. Otros temas mandan en la actualidad política. Pero ¿para cuándo la conciencia pública hará de la inversión y la modernización educativa su máxima prioridad?

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