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Kim Jong-un mina la agenda económica de Trump

Alexandre Muns Rubiol

Parece altamente improbable que antes de finales del año el Congreso de EEUU apruebe un plan de modernización y construcción de infraestructuras de transporte, reforme y simplifique su sistema tributario (reduciendo el altísimo impuesto de sociedades), o logre sustituir el programa de cobertura médica de Obama por alguno creado con improvisación por los republicanos.

Trump además se ha ganado la antipatía de hasta 11 senadores de su partido en los últimos ocho meses, amenazando sus propias iniciativas ya que la mayoría Republicana en el Senado es sólo de dos. En el ámbito económico y financiero, a corto plazo la urgencia es prorrogar el presupuesto actual y antes de finales de septiembre elevar el techo de endeudamiento de EEUU para evitar un cierre del Gobierno federal como el de octubre del 2013.

Trump quería exigir financiación para el muro en la frontera con México y ha anunciado la suspensión de la orden que evita la deportación de los 'dreamers' (800.000 jóvenes con permiso de trabajo que entraron en EEUU como menores de edad de manera ilegal) antes de dar luz verde a la prórroga presupuestaria. La destrucción provocada por las inundaciones del huracán Harvey exigirá fondos del presupuesto federal por valor de 180.000 millones de dólares (150.000 millones de euros), según el estado de Texas.

Estas circunstancias obligarán al presidente a aceptar a regañadientes que el Congreso alcance un acuerdo en los próximos días. La elevación del techo presupuestario también es altamente probable antes de finales de septiembre. El PIB de EEUU creció a un ritmo del 2,6% en el segundo trimestre, hay plena ocupación (la tasa paro es del 4,3%) y la subida de los ya sobrevalorizados índices bursátiles S&P (5.400) y Dow Jones (21.000) en los últimos meses no es sostenible ni a corto plazo.

Pero la tensión es muy elevada después de la prueba nuclear llevada a cabo por Corea del Norte el domingo y el récord de 18 lanzamientos de misiles por parte de Kim Jong-un desde enero. La tasa de aprobación de Trump se mantiene alrededor del 35%. Si dicha cifra no disminuye dramáticamente en los próximos meses, la mayoría del establishment del partido Republicano no abandonará a Trump antes de las elecciones de noviembre de 2018. Pero la falta de cooperación de Rusia y China en relación a Corea del Norte crea una incertutidumbre difícilmente sostenible para los mercados, que exige una postura unida de los países occidentales.