20 sep 2020

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A pie de calle

La Pau y el cambio climático

David Ramos

La Pau y el cambio climático

Josep Cabayol y Siscu Baiges

Si no nos cuestionamos la energía basada en el petróleo, no garantizamos la salud de quienes vienen detrás nuestro

Paz Pablo van a tener una hija. La llamarán Pau. Se conocieron en el día a día de los movimientos sociales. Tiempo atrás habían escrito las necesidades ineludibles de un recién nacido. Pau precisará de inmediato respirar, beber, comer, atención sanitaria, un lugar donde vivir, energía para calentarse, cocinar, disponer de luz... Para prosperar, requerirá de equidad de género, medioambiente favorable, educación en todos sus grados, igualdad de oportunidades con independencia de clase social, género, origen de sus padres, lugar donde vivir. Y dinero/trabajo/renta para adquirir los bienes, tiempo para relacionarse, amar, reconocer, ser reconocida, realizarse, paz.

Les aturde descubrir que todos los derechos irrenunciables están privatizados o camino de serlo: el agua, los alimentos, la sanidad, la educación, la vivienda. ¡Qué decir del trabajo, en su mayoría retribuido indignamente! Suspiran. El aire entra en los pulmones. Se les hiela el alma. El aire está contaminado por los negocios, el transporte, vehículos, aviones, barcos, industria, turismo. ¡Lo han privatizado! Leen que cada año mueren prematuramente 3.500 personas en Catalunya por la mala calidad del aire. Pagamos por respirar, por su efecto directo sobre la salud e, indirectamente, por el coste de mantener el sistema sanitario.

Aumento de enfermedades

El dato de las 3.500 muertes prematuras lo han hallado en el 'Tercer informe sobre cambio climático en Catalunya'. Hace mucho calor este 2017. Cada verano mueren antes de tiempo más de 300 personas por el calor excesivo. A mediados de siglo serán más de 2.500 las víctimas anuales. Siguen leyendo: la temperatura aumenta 0,23ºC por decenio desde 1950, 1,6ºC hasta hoy. El mar sube 4 centímetros cada 10 años, lloverá menos, faltará agua, los bosques quedarán afectados, los ecosistemas sufrirán. Y la biodiversidad, la agricultura, la alimentación, la seguridad alimentaria. Aumentarán las enfermedades de origen tropical, los incendios, la sequía, empeorará la calidad del suelo.

Ven la clave. El cambio climático y la contaminación tienen un mismo origen: los combustibles fósiles que facilitaron el desarrollo humano se han convertido en veneno mortal. Usarlos beneficia a los explotadores pero causa pérdidas irreparables: polución y aumento de la temperatura debido a los gases de efecto invernadero. El cambio climático afecta a la vida de las personas, sus derechos fundamentales, inalienables. ¿Cómo evitarlo si todo funciona con petróleo, si la economía se basa en el causante de todos nuestros males?

Programa social común

Dan un paso al frente: si no cuestionamos la energía en la que se basa el sistema económico no garantizaremos la primera necesidad de Pau: respirar.  Si queremos respirar dignamente, sin que afecte a la esperanza de vida, debemos limpiar el aire. Si queremos gozar de nuestros derechos, debemos combatir el cambio climático de raíz. Transformar la economía, evitar el cambio climático debe ser el programa común de los movimientos sociales. Solo así los partidos llevarán esta lucha/necesidad a la Política. O pagaremos por respirar y los derechos se habrán transformado definitivamente en un negocio.