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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en la tribuna del Congreso. 

JUAN MANUEL PRATS

'Winter is coming'

Carmen Juan

El verano no ha acabado pero ya nos anuncian que 'winter is coming' y será verdad porque como en mis peores pesadillas y en las mejores series, veo dragones soltando fuego por la boca y caminantes blancos de los que ignoro muchas intenciones.

Empieza una nueva temporada política en el mismo punto que acabó la anterior, con Mariano Rajoy eludiendo las explicaciones sobre Gürtel y la financiación irregular de su partido y reprochando a la oposición perder el tiempo en naderías cuando está en juego, ni más ni menos, que la unidad de España. El pleno era extraordinario por su convocatoria, pero absolutamente ordinario en todo lo demás. Faltaban los Supertacañones del 'Un,dos,tres' con su “campana y se acabó” y un ripio tipo “acaban con mi paciencia repitiendo corrupción e independencia”.

Lo de Gürtel… ya tal, pero lo que Rajoy ha dejado bien clarito es que él es el presidente del Gobierno porque le han votado y a quien no le guste que presente una moción de censura, a ver si se atreven otra vez. Rajoy juega con ventaja, poner de acuerdo a esta chupipandi de la oposición es más difícil que lograr que se entiendan las familias de Poniente. A veces logran sumar esfuerzos, pero en vano, como ha demostrado este pleno extraordinario que como titular más destacable ha dejado en el aire ese “¿Se creen que somos imbéciles?” de Joan Tardà.

La única trama emocionante es la que llega desde Catalunya, aquí sí sabemos hacer series que mantienen la intriga hasta el final, aunque sea con “información no corroborada de veracidad desconocida”. En los dos últimos meses la trama ha tenido giros inesperados. Un mes antes del atentado en la Rambla se descabezaba a la cúpula de interior y a la dirección de los Mossos ante las dudas de qué ley harían cumplir cuando el Estado lanzara las inhabilitaciones y todo el fuego valyrio contra los independentistas. Ahora a los Mossos se les aplaude como héroes, y -no seamos mezquinos- hay que reconocerles que han hecho un buen trabajo en circunstancias terribles. Mi recuerdo para las víctimas, lo más irreparable, irremediable y tangible de un atentado terrorista.

Hace dos meses los Mossos pedían quedar al margen de la discusión política, ahora son sus protagonistas, en esta lamentable dinámica en la que se ha convertido el debate político y la información periodista: el estás conmigo o estás contra mí.

La próxima semana será intensa en el Parlament, habrá que firmar alguna cosa un día de estos. Después celebramos la Diada y dentro de un mes el referéndum, esto va a ser una olla a presión.

Dice Marta Rovira que ya está todo a punto: urnas, censo, colegios electorales…solo falta que se firme la convocatoria y el sorteo para elegir a los componentes de las mesas. Cristóbal Montoro asegura que no se ha desviado un euro para la consulta y que sin presupuesto no hay referéndum. No pierdan el hilo que promete ser más inquietante, aunque menos divertido que el de Manuel Bartual en Twitter.

Como me decía este verano un paisano “A ver si alguien hace algo porque estos solo hacen política”.