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Dos miradas

Rueda de prensa del conseller d’Interior, Joaquim Forn, y el major de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero.

ALBERT BERTRAN

Asunto de Estado

Emma Riverola

El peligro de la propaganda desatada es que acaba domeñando a la causa

El Gobierno catalán y los Mossos niegan haber recibido un aviso del National Counterterrorism Center (organismo que coordina a la CIA, la NSA, el FBI y otras agencias de EEUU) que apuntaba el riesgo de un atentado del ISIS este verano en Barcelona, «específicamente en la Rambla». Lo niegan y lo niegan. Pero admiten que sí recibieron un aviso, precisamente el 25 de mayo y, curiosamente, con el mismo contenido del comunicado que transcribe EL PERIÓDICO. Niegan que lo recibieran de la CIA, pero no aportan la fuente y afirman que, después de contrastarlo, no le dieron credibilidad. Es decir, reconocen la mayor. Eso sí, adornando su discurso con fuertes críticas a este diario y a su director, al más puro estilo Trump.

Lo cierto es que el aviso del NCTC es impreciso, vago. ¿Por qué no se reconoció su existencia y se puntualizó desde un primer momento? ¿Por qué se ha querido ocultar como un asunto de Estado? Quizá, precisamente, por eso mismo. Porque, apenas estalló la tragedia, se quiso tratar la gestión del atentado como un asunto de Estado: del futurible Estado catalán. Un ejemplo de la eficacia y el prestigio que tendría una Catalunya independiente. Al servicio de esa idea, el ejército digital del procés (formado por periodistas, escritores, economistas, cantautores y legiones de entusiastas) enfebreció negando cualquier sombra sobre la Arcadia. El peligro de la propaganda desatada es que acaba domeñando a la causa.