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tú y yo somos tres

Diarrea, ¿o cambio climático?

Ferran Monegal

Suele presentarse así: «Hola cachos de mierda, os odio a todos». Y añade: «Tengo un canal en youtube en el que suelto toda mi diarrea mental». ¡Ahh! Es una manera de arrancar en busca del impacto. Y lo estáconsiguiendo con éxito notable: cuenta con 120.000 followers que la siguen con devoción y entusiasmo. Se trata de la youtuber Soyunapringada. Es una joven de aspecto contundente. Y sabe maquillarse con singular eficacia. La sacaron hace unos días en Snacks de tele (Cuatro) junto a otras excitantes criaturas de la red, como Oto Vans, Karli Gavaldá y Alexkalextrik.

Les llaman influencers. Por ahora influyen sobre franjas de edad muy determinadas, pero los imperios televisivos comienzan a estar preocupados. Temen que a la tele le queden, como mucho, 15 años más. La nuevas generaciones ya no sintonizan cadenas: absorben los chispazos de Youtube en el móvil o en la tableta. Es como el cambio climático: se les viene encima y no saben cómo pararlo. Por eso comienzan a acercarse a esta interesante fauna y tratan de captarlos. Quizá para integrarlos. Léase anularlos.

Hace unos días, el 30 minuts (TV-3) también abordó el tema. Salieron estrellas de la red (Auron Play, Wismichu, Jordi Wild) y decían. «Nosotros somos la tele sin intermediarios». Hemosa frase.Pero luego vimos a dos hermanitos, menores de 10 años, que les han montado el canal MikelTube y las marcas de la industria de juguetes se pirran por financiarles para que salgan jugando con juguetes determinados. O sea, que el sistema tiende a fagocitar y transformarles en agentes de propaganda. No es distinto de lo que los políticos han conseguido, transformando en influencers -o tamborileros- a tantos comunicadores, opinadores, tertulianos y tutti quanti.

A la joven Soyunapringada le lanzaron unos vídeos para que los adornase con alguna chispa, a su aire. De su colega Dulceida, a la que detesta cordialmente, dijo: «Es comprar followers.com. Gastad malditos, gastad». También le pusieron políticos. De Pablo Iglesias dijo: «Coletas». De Albert Rivera: «Uff! Es el demonio». Y ante una manifestación con banderas esteladas, exclamó: «¿Referéndum para separar Catalunya de España? ¡Que se vayan! Que se quede España en Madrid y Andalucía. Y en las dos Castillas, que son muy españolas ellas, así, de raza». Al hablar en formato tuit, a veces es difícil descubrir si hay mordacidad. A veces hasta es difícil descubrir si el youtuber pretende decirnos algo.

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