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Francesc Homs, Artur Mas y Carles Viver Pi-Sunyer, en el Palau de la Generalitat, en una imagen de abril del 2015.

CARLES MONTAÑÉS

1-O: Si Viver Pi-Sunyer hablara...

Enric Hernàndez

Al falsear hasta los tratados de la ONU sobre la autodeterminación, el 'procés' sustituye la pulcritud democrática por la escenificación revolucionaria

La autodeterminación como principio central en el ámbito internacional fue reconocida formalmente con la fundación de las Naciones Unidas en 1945.Como derecho, la autodeterminación ha recibido, por el contrario, un tratamiento más limitado. Hay que distinguir entre secesiones pactadas y secesiones unilaterales. El derecho internacional no prohíbe las secesiones pactadas; se entienden como un asunto propiamente interno. El derecho de secesión unilateral solo está regulado explícitamente por el derecho internacional en casos de descolonización (Resoluciones 1.514 y 2.625 de la ONU).

Estas disquisiciones jurídicas emergen de un texto tan poco sospechoso a ojos del independentismo como el 'Llibre Blanc de la Transició Nacional de Catalunya', documentado informe del 2013 obra del prestigioso jurista Carles Viver Pi-Sunyer. El entonces comisionado de la Generalitat es hoy, con Carles Puigdemont, director de l'Institut d'Estudis de l'Autogovern y arquitecto de las "estructuras de Estado" de la futura República catalana.

Poco amigo de los focos y las declaraciones, Viver Pi- Sunyer asistió el martes, según las crónicas, a la presentación del borrador legislativo que pretende dar amparo al referéndum unilateral del 1-O. No consta si el exmagistrado del Tribunal Constitucional ha colaborado o no en la elaboración de un texto cuya exposición de motivos, en todo caso, se parece como un huevo a una castaña al citado tomo 4 del 'Llibre Blanc', la biblia jurídica del proceso independentista.

ENGAÑOSA PIRUETA

Desde su inicio, la proposición de Junts pel Sí y la CUP subraya que a Catalunya le asiste el derecho a la autodeterminación porque este fue reconocido por España al ratificar un tratado de la ONU en 1977, antes de las primeras elecciones democráticas. Pero soslaya, en engañosa pirueta, que el tratado en cuestión lo ciñe a los "territorios no autónomos y en fideicomiso". Si Viver Pi-Sunyer hablara...

Si en su primera línea la futura ley ya contiene una falsedad, qué cabe esperar de su articulado. La cacareada pulcritud democrática del 'procés' ha dejado paso, definitivamente, a la pura escenificación revolucionaria.