22 feb 2020

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Borràs lee la notificación de la querella en presencia de Puigdemont.

ACN

El informe del 1-O que oculta el Govern

Enric Hernàndez

Tras fulminar a Baiget, Puigdemont deberá elegir: o purga a sus colaboradores escépticos con el referéndum o se expone a un goteo de dimisiones

Oficialmente no existe porque no llegó a la mesa del Govern, pero sus juristas han elaborado un informe clave en el desenlace de la compra de urnas para el referéndum del 1-O. El estudio que oculta el Govern ilustra sus dificultades para organizar la consulta unilateral, así como las dudas de los funcionarios y los 'consellers' marginados del puente de mando.

Tras la imputación de la 'consellera' de Governació, Meritxell Borràs, y de su exnúmero dos por activar la compra de las urnas, el Govern sopesaba firmar de forma colegiada un acuerdo marco para completar el concurso. El informe jurídico, sin embargo, fue concluyente: ese paso abocaría a la fiscalía a ampliar la querella al 'president' Carles Puigdemont, al vicepresidente Oriol Junqueras, a todos los 'consellers', al secretario general de Vicepresidència y, con él, a buena parte de la cúpula funcionarial.

La asunción de responsabilidades, pues, no sería colectiva, sino de índole personal, y los delitos imputables serían los de desobediencia, prevaricación y malversación de caudales públicos, este último penado con prisión. Varios 'consellers' y altos cargos empezaron a expresar internamente su inquietud ante ese escenario. Días más tarde, el Govern declaró desierto el concurso. 

La provisión de 8.000 urnas de metacrilato, de gran relevancia simbólica para dar credibilidad doméstica e internacional al 1-O, es una piedra en el zapato del soberanismo. Máxime si se tiene en cuenta que, según uno de los proveedores frustrados, son precisos tres meses para fabricarlas. El Govern ya estaría fuera de plazo.

PURGA O GOTEO

El 'conseller' Jordi Baiget ha sido el primero en señalar en público que el emperador está desnudo, imperdonable traición a la causa por la que Puigdemont lo ha echado a la hoguera. No será el último. El 'president' deberá decidir en breve si acomete una purga de los colaboradores escépticos con su plan de ruptura o si se expone a un goteo incesante de dimisiones. También las de quienes, antes de fingir que organizan un referéndum vinculante, pero sin censo legal y con urnas de cartón, prefieren asumir que el 1-O será, a lo sumo, otro 9-N.