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MOCIÓN DE CENSURA DE PODEMOS

 Pablo Iglesias, durante el debate de la moción de censura.

JUAN MANUEL PRATS

Primer asalto

Carmen Juan

El debate duró ocho horas, sin comer, con otro turno de réplicas y contrarréplicas entre Iglesias y un Rajoy irónico y al ataque

La moción de censura no va a prosperar, pero esta siendo muy entretenida. Al menos ha superado las expectativas creadas, que eran bastante pobres. Podemos presentó la moción antes de que el PSOE reeligiera a Pedro Sánchez, Ana Pastor escogió un martes 13, lo que mereció halagos a su sentido del humor, y Rajoy había proclamado que él nunca replica a nadie. La sesión empezó pronto, con la intención de que acabara cuanto antes. 

La abrió Irene Montero, saludada desde Twitter y la bancada popular con las típicas bromitas machistas por su relación con Pablo Iglesias, pero la portavoz de Podemos, con temple y solvencia, les agrió la fiesta. En dos horas y seis minutos, Montero describió el funcionamiento de un partido corrupto que ha puesto patas arriba las instituciones del Estado. "¡El partido de lo serio y lo sensato! –repetía Montero– ¡Qué vergüenza!" –insistía mientras pasaba la lista de casos. Por sorpresa, el hombre que nunca replica pidió la palabra. 

Iglesias llegó en modo zen, sosegado y monocorde, desgranando 11 propuestas de regeneración democrática, alternativas económicas y propuestas territoriales

 

El presidente del Gobierno y la portavoz de Podemos estrecharon sus relaciones parlamentarias con varias réplicas y contrarréplicas. "¿Por qué nos han traído ustedes hasta aquí?", se preguntaba Rajoy. "Permítanme que no me apunte a esa juerga", se contradecía mientras seguía replicando.

 
ATAQUE POR DEFENSA

A mediodía le tocó a Pablo Iglesias, presentarse como alternativa de Gobierno. Iglesias llegó en modo zen, sosegado y monocorde, desgranando 11 propuestas de regeneración democrática, alternativas económicas y propuestas territoriales. Y nos dieron las 12 y la una y las dos y las tres…

Pero en lugar de acabar como la canción de Sabina, la moción de censura siguió, sin comer, con otro turno de réplicas y contrarréplicas entre Iglesias y un Rajoy irónico, al ataque, que es como mejor se defiende: "Usted no puede ser presidente de los españoles", "Cuanto más se les conoce, menos se les vota", "No es de fiar". Y respondía Iglesias: "Usted dice que yo no soy de fiar... y me lo dice alguien con muchos amigos en la cárcel". 

Así hasta las 5 de la tarde. Ocho horas que solo son un primer asalto. Les dejo con el resumen que hace el propio Rajoy con una 'marianada' de las suyas: "Cuanto peor, mejor para todos y cuanto peor para todos, mejor. Mejor para mí el suyo beneficio político" (sic).