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El reto de las urbes

Las alcaldesas de Barcelona, Ada Colau, y de Madrid, Manuela Carmena, en una imagen de archivo.

FERRAN SENDRA

Proximidad y globalidad

Joan Subirats

Las redes de ciudades pueden establecer desde abajo acuerdos sobre problemas comunes

Este fin de semana se han celebrado en Barcelona las jornadas Fearless Cities, que han atraído a una gran cantidad de personas de todo el mundo para hablar de las ciudades y del municipalismo ante los grandes retos que supone el cambio de época. A medida que la globalización tecnológica y financiera avanza, aumentan también las inquietudes, las vulnerabilidades, los miedos de muchas personas sobre su futuro. Las incertidumbres se acumulan en temas como el trabajo, la vivienda, el acceso a los bienes básicos, la supervivencia de los niños o de los mayores. Y todo ello al lado de grandes desafíos globales, como son el cambio climático, los conflictos armados o las inseguridades que generan el terrorismo o el crimen organizado a gran escala.

Parece un sinsentido. ¿Cómo abordar estas grandes amenazas y dilemas desde la esfera local? ¿Cómo hacerlo desde las magras competencias de los gobiernos locales? Y es en esa aparente contradicción en la que se ha querido incidir en las sesiones abiertas y talleres de trabajo (fearlesscities.com). Las ciudades acumulan incumbencias y preocupaciones muy por encima de sus competencias. Pero, precisamente, tales problemas son muy parecidos en cualquier parte del mundo, mientras que las bases normativas y las tradiciones políticas de cada país son enormemente distintas. Lo local es lo más global. Y es precisamente en la esfera local en la que se originan, se viven y se sienten los graves desafíos globales a los que aludíamos.

Las ciudades reaccionan desde cerca a problemas que los estados ven desde lejos y frente a los que se muestran muchas veces maniatados por la telaraña de complicidades (entre élites), intereses (financieros y empresariales) y conveniencias (compromisos institucionales) en la que están inmersos. Las redes de ciudades pueden establecer acuerdos desde abajo para reducir la contaminación, encarar los efectos que el turismo genera, aprender unas de otras sobre cómo vincular mejor decisiones institucionales y voluntad ciudadana o como hacer efectivas las medidas de acogida de refugiados. De eso se trata. De construir desde la proximidad otras respuestas a la globalidad