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Peccata minuta

Puño en alto

Javier Lizon

Puño en alto

Joan Ollé

¿Se redimirá Pedro Sánchez en su nueva vida de general Della Rovere de los trilerismos que le llevaron al peor resultado histórico del PSOE?

Javier Cercas nos explicó en su novela Soldados de Salamina cómo una mirada cruzada entre dos humanos puede salvar una vida y una dignidad. Luego, en Anatomía de un instanteCercas condensó en los escasos e inacabables segundos en pie del frágil Gutiérrez Mellado ante las metralletas de Tejero –mientras Suárez Carrillo permanecían sentados en su escaño y el resto de sus señorías parapetadas detrás de su miedo– las que podrían ser las cualidades de un héroe, es decir, de un tipo de fiar.

Ya que las palabras de los telenoticias me las sé casi todas, a veces bajo el volumen y leo, instruido por mi amigo Javier, como cine mudo, los gestos. El otro día observé a unas gentes eufóricas por su íntima victoria, que, después de las muy previsibles palabras y emociones del líder, arrancaron a cantar con el puño en alto. Todos menos el líder, cuya manita se fue alzando flácidamente, resignadamente, alicaídamente, como obligada y superada por las circunstancias, como en contra de su voluntad, mientras con los labios muy pequeñitos susurraba con más autoperplejidad que convicción –¿qué hace un chico como yo en una revolución como esta?– las palabras de La Internacional. Un minuto para la historia.

No, no me disgusta en absoluto que Pedro Sánchez haya ganado las primarias (sic) a Susana Díaz, porque en ella el vídeo es ya tan prepotente y psoez que ni siquiera el audio puede empeorarla: hay estilos que el paso del tiempo no perdona. ¡Adiós, queridos picapiedras de Suresnes y herederos! ¡Adiós, lampista Corcuera, y adiós a tu patada en la puerta! Pero tampoco la juventud, por el mero hecho de ser joven, es en política –la más vieja de las putas– ningún divino tesoro. Lo dije y me repito: hay en Sánchez algo que, más allá de su presunta guapura, me recuerda a Cristiano Ronaldo; algo de repeinado, consentido y de mal perder. ¿Se redimirá Pedro en su nueva vida de general Della Rovere de los trilerismos  que le llevaron al peor resultado histórico del PSOE, que aún deseaba, por narcisismo, empeorar? En su camisa blanca, en su página en blanco, Sánchez debería trazar algunas palabras creíbles sobre la socialdemocracia a recuperar y la Catalunya oficial, tan trilera como él.

DESPEDIDA DE RAIMON

Mañana, Raimon –que ya decía rotundamente no al franquismo una docena de años antes de Suresnes– se despide de los escenarios. ¿Ha querido el caprichoso azar unir en la misma semana dos finales de época? (¿Cuántos años, meses, semanas, días, minutos y segundos dura una época?) En su canción Com una mà, dedicada al pintor Joan Pere Viladecans, el de Xàtiva cantaba: « I aquella mà / anà tancant-se / molt lentament / però obstinada», que no es el caso, hoy por hoy, del puño fofísimo y de picaporte del nuevo líder socialista.