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Diputados de Unidos Podemos registran la moción de censura a Rajoy, el pasado día 19.

EFE / EMILIO NARANJO

Eh! Moción de censura

Carmen Juan

El triunfo de Sánchez, incontestable pero imprevisto, le ha chafado la guitarra a Podemos

Podemos considera urgente sacar a Mariano Rajoy y al PP del Gobierno, así que ha presentado una moción de censura, un año, tres meses y unas elecciones tarde, que fue cuando se perdió la oportunidad más clara de sacar a Rajoy de la Moncloa.

Ahora parece que la urgencia es relativa, porque los socios valencianos de Unidos Podemos, Compromís, han pedido que se retrase esa moción de censura hasta que el PSOE tenga una nueva dirección, en septiembre o así,  para que “puedan sentarse a hablar con el PSOE y la moción pueda prosperar”. La petición pública de Joan Baldoví y Mónica Oltra de posponer la moción de censura a Rajoy llega después del ofrecimiento de Pablo Echenique de retirar la moción de Podemos a cambio de que el PSOE presente la suya.

Estos últimos movimientos me llevan a pensar que el triunfo de Pedro Sánchez en las primarias del PSOE ha pillado también a Podemos con el pie cambiado y les ha fastidiado el guion. Ahora que todo el mundo busca un relato, el de Podemos parecía bien armado. Anunciaron su moción de censura, con solemnidad y por sorpresa, coincidiendo con la presentación de los avales de los candidatos y la intención confesa de “calentar” el proceso de elección del nuevo secretario general. Registraron la moción de censura en el Congreso dos días antes de la votación de las primarias socialistas y el día antes convocaron una manifestación de apoyo a la moción, para ganar en la calle lo que, por aritmética parlamentaria, no ganarán en el Congreso.

CHUPAR CÁMARA

Todo el proceso de primarias del PSOE ha ido acompañado de un Pablo Iglesias empeñado en chupar cámara y en retratar a un PSOE con una “nueva” dirección encabezada por los mismos que con sus condiciones imposibles impidieron un cambio en el Gobierno y con su definitiva abstención propiciaron la continuidad de Rajoy. Una forma de poner de nuevo al PSOE en evidencia y sacar pecho y tajada electoral como la genuina oposición de izquierdas. El triunfo de Sánchez, incontestable pero imprevisto, le ha chafado la guitarra a Podemos.

La moción de censura es un instrumento legítimo de cualquier oposición para intentar cambiar un gobierno, pero la moción de censura de Podemos no es viable, ni siquiera es creíble. Para rematarla, la presidenta del Congreso la ha convocado para el martes 13 de junio, una fecha que ha sido acogida por Rajoy como una muestra del “buen humor” de Ana Pastor. Rajoy ni siquiera se presentará para replicar a Iglesias, porque él “no replica nunca a nadie”. Tampoco estará Sánchez, que renunció al acta de diputado, así que tendrá que ser José Luis Ábalos el que defienda la posición socialista, un estreno por todo lo alto para el portavoz provisional del PSOE, que ya ha adelantado que "Rajoy es censurable pero Iglesias no es presidenciable".

Vaya, que el día 13 tendremos una moción imposible que demuestra, como dijo Iglesias, que “esta moción de censura no se juega en el Parlamento, se juega en la sociedad española". Todo muy emocionante.