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UNA TRADICIÓN DISCRIMINATORIA

Lenguaje y sesgos de género

Estrella Montolío

Usar el sustantivo 'hombre' como génerico no ayuda a visualizar la labor de las mujeres en iguales tareas

El texto del monólogo iba más o menos así: "Tooooda la vida oyendo hablar de la evolución del hombre, la evolución del hombre. ¡Claro! Se entiende que las mujeres ya estábamos evolucionadas, esperando pacientemente, como siempre, a que ellos espabilaran de una vez". Quien lo dice es una monologuista de Big Van, el grupo de brillantes científicos que de vez en cuando dejan los laboratorios para divulgar la ciencia a través del humor. Puede que no lo parezca a primera vista, pero la reflexión que contiene el fragmento es de calado. «La evolución del hombre» es la frase que aprendimos en la escuela, la que escribimos en los exámenes, la que conservamos en nuestra memoria para interpretar la nueva información que nos va llegando sobre la historia y desarrollo de los homínidos. 

Se me dirá, y es razonable, que el sustantivo 'hombre' funciona en estas frases genéricas con el significado de «ser humano», de «persona».  La cuestión es que el uso de hombre con un valor extenso de género humano produce con mucha frecuencia frases ambiguas en cuanto a quién se refiere exactamente: ¿todo el mundo, o solo varones? 

LA IMAGEN QUE RECORDAMOS

Tomemos por ejemplo: "El hombre llegó a la Luna en 1969". ¿Qué interpreta usted de este uso de hombre? ¿La humanidad, pues la llegada a la Luna fue un logro del desarrollo científico del colectivo humano? ¿O más bien entiende el sexo masculino ya que, ciertamente, fue un varón quien puso por primera vez el pie en la Luna; y lo hizo acompañado de otros dos más, y esa es precisamente la imagen que todos recordamos?  Muchos hablantes ven (inconscientemente) bajo la frase "El hombre llegó a la Luna en 1969" a "un varón". Y no se equivocan, además.

El uso de hombre con un valor extenso de género humano produce con frecuencia frases ambiguas

Para el siguiente ejemplo, le propongo, lector o lectora, un experimento. Consideremos la afirmación: "En el 2017 resulta evidente que el hombre ha conseguido enviar misiones espaciales más allá de lo que había soñado jamás". Bien. Ahora, cierre los ojos, e intente visualizar una imagen para esta frase.

Analicemos la oración. Advirtamos que ahora tras el concepto "misiones espaciales hasta el 2017" los hechos incluyen a las no tan escasas astronautas y cosmonautas que se han sumado a la aventura espacial desde los años 70 del siglo XX. Por tanto, en puridad, esta frase solo debería entenderse como una afirmación genérica: la humanidad (hombres y mujeres) ha conseguido lo que allí se indica. La pregunta que se plantea es: ¿Cuántos de nosotros hemos visualizado una imagen de la frase que incluía una mujer cosmonauta? Probablemente, muy pocos. El uso del sustantivo 'hombre' como génerico, aunque correcto desde el punto de vista del diccionario, desde luego, no ayuda a la visualizar a mujeres que están desarrollando las acciones referidas. 

Persona, ser humano o humanidad son sustantivos con los que es más fácil sentirse incluidas y representadas

Se observan con frecuencia algunas incoherencias interesantes desde este punto de vista: de una utilización de hombre en tanto que persona, el autor se desliza inadvertidamente en la misma frase hacia estrictamente un varón. Veamos un caso que podría proceder, pongamos, de un tratado actual de autoayuda sobre cómo conseguir la armonía individual (tanto de hombres como de mujeres, es de suponer): «El hombre que quiere conseguir la paz interior (aquí hombre igual a persona) ha de comenzar por buscarla en su entorno más inmediato. Por eso hará bien en buscar una compañera que lo entienda». Vale. En la segunda oración el autor ha dejado claro que, en realidad, estaba pensando en un varón (o bien, menos probablemente, en una mujer homoerótica). 

DISCURSOS EN APARIENCIA UNIVERSALES

Es difícil tomar conciencia de que todo un colectivo no forma parte de una referencia pretendidamente general cuando uno pertenece al grupo que sí está incluido. Necesitamos de la buena voluntad de nuestros hombres para que adviertan cuántas veces sus compañeras, hijas, madres, amigas, nos sentimos excluidas de discursos en apariencia universales.

¿Estoy proponiendo que haya que desdoblar en cada uno de los casos como los citados el hombre y la mujer? No. Lo que intento sugerir es que todos seamos conscientes de nuestros sesgos de género al escribir sobre ciencia, economía, cultura y arte, deporte y ocio. Persona, ser humano o humanidad son sustantivos en los que resulta más fácil que una de nuestras hijas, de nuestras niñas o jóvenes se sienta incluida y representada. Y sobre todo lo es  si en la ilustración, foto o ejemplo que se incluya en el discurso aparece alguna mujer. Pero esa propuesta será otro artículo.

Temas: Sexismo

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