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Más allá de la ocupación: trabajo, rentas y vidas dignas

Paco Ramos Martín

Nuestro modelo económico debería basarse en sectores productivos que permitieran crear riqueza y garantizar empleo de calidad

El paro sigue siendo la principal preocupación de la ciudadanía, aunque sea porque la falta de empleo estable y de calidad lleva a situaciones de desigualdad y pobreza, así como de vulnerabilidad y exclusión social. Esto, incluso ahora, en un contexto de cierta recuperación económica, aunque no sea suficiente para revertir los graves problemas de nuestro mercado de trabajo y de la sociedad en que vivimos.

Algunos buscan la explicación en el impacto de la automatización. Incluso, hay quien habla del fin del trabajo, confundiéndolo con el empleo, que es el trabajo remunerado en la esfera mercantil. Siempre habrá necesidades humanas y, por tanto, trabajo. Y algunas de estas necesidades se satisfarán fuera de la esfera mercantil. Es lo que se conoce como trabajo reproductivo y voluntario. Eso sí, en las sociedades occidentales, la ocupación ha sido hasta ahora uno de los principales mecanismos de asignación de renta y de inserción y reconocimiento social.

REVISAR LOS INSTRUMENTOS

Es momento, pues, de repensar la relación entre el empleo, los trabajos y la satisfacción de las necesidades básicas de las personas, de revisar los instrumentos del Estado del bienestar -como, por ejemplo, tener presente la idea de una renta básica y de avanzar hacia un modelo social y económico basado en una economía plural, social, solidaria y sostenible, que permita satisfacer mejor las necesidades de las personas y reducir las flagrantes desigualdades existentes. Vaya, justo el camino contrario hacia donde parece que evoluciona la economía occidental.

Nuestro modelo económico debería basarse en sectores productivos que permitieran crear riqueza y garantizar empleo de calidad. En Barcelona los hemos identificado y, por ello, queremos centrarnos en la industria manufacturera, las TIC, los sectores creativos, la economía verde, la movilidad, la salud y la economía social. Todo ello, reivindicando la calidad del empleo. Por ello, desde Barcelona Activa, la empresa municipal de promoción económica y empleo del Ayuntamiento de Barcelona, ​​estamos trabajando para tener un salario mínimo de referencia de mil euros, mejorar la calidad de las ofertas de trabajo y reducir -si no eliminar- la brecha salarial entre hombres y mujeres.

Pero, también es necesario repensar el sistema educativo para adaptarlo a la realidad del siglo XXI y en las necesidades de un mercado de trabajo cada vez más dinámico y cambiante. Por eso es clave reforzar competencias clave, la adaptabilidad o el trabajo en equipo y mejorar los débiles resultados de los conocimientos de idiomas o, de lo que ahora está tan en boga, de las competencias STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas).

ESTRATEGIA POR EL EMPLEO

Todos estos factores, y muchos otros -como pueden ser el incremento de las políticas activas de empleo, la transversalidad del empleo en el conjunto de políticas municipales o la territorialización de las actuaciones-, están incorporados a la Estrategia por el Empleo en Barcelona (EOB 2016 hasta 2020) que se aprobó con el consenso de sindicatos, patronales, cámaras de comercio, administraciones, entidades sociales, universidades, escuelas de negocio y gremios empresariales.

El EOB sitúa como prioritarias actuaciones dirigidas a los colectivos en situación de vulnerabilidad y en riesgo de exclusión social, la introducción de cláusulas sociales en la contratación pública del consistorio o el convenio con el Servicio de Ocupación de Catalunya para ofrecer orientación y servicios de forma conjunta y coordinada. Aspectos todos que son capitales para invertir la creciente desigualdad del mercado de trabajo y empoderar a las personas para que sean autoras de su vida.

Aunque este modelo de intervención pública se cuestiona cada vez más desde paradigmas neoliberales, lo cierto es que desde Barcelona Activa y desde el gobierno municipal, entendemos que se puede -y se debe- definir una política económica local y unas políticas de empleo. No está en manos de las administraciones municipales hacer todas las cosas que quisiéramos, pero tampoco nos podemos refugiar en la falta de competencias para asistir pasivos a la precarización y la polarización del empleo.

MEJORAR LAS CONDICONES DE VIDA Y TRABAJO 

Con nuestra actuación queremos demostrar que hay cosas que podemos hacer para mejorar las condiciones de vida y de trabajo de la ciudadanía de Barcelona. No solo aplicando e incrementando las políticas activas de empleo, sino también velando por la calidad del trabajo, definiendo proyectos tractores en sectores estratégicos de la ciudad o instando a la reflexión sobre el futuro del mercado y las profesiones.

Igualmente, tampoco podemos dejar de denunciar las políticas y los modelos económicos imperantes, más bien pensados ​​para el beneficio de unos pocos, que para garantizar una vida digna para las personas.

(Paco Ramos Martín es director de Estratègies de Foment de l’Ocupació de Barcelona Activa).

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