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Dos miradas

El equipo de la segunda temporada de Nit i dia, la serie de TV-3.

DOMÈNEC FERNÁNDEZ

Es un guiño interesante que en la segunda temporada de 'Nit i dia' el corrupto más corrupto sea interpretado por Ramon Fontserè, que fue el 'Excels' Jordi Pujol en aquel memorable 'Ubú President' de Els Joglars

En las películas o las series de televisión que tocan el mundo de la política, hay dos maneras de afrontar el relato. La primera consiste en analizar lo que ha sucedido (recientemente o no) y aplicar una lectura inteligente (hablo de creaciones que valen la pena) a la historia conocida, tanto si hablamos del asesinato de Kennedy, de la caída de Nixon, de la dictadura de los coroneles griegos, de la Italia fascista o de la guerra civil. La segunda se fundamenta en una ficción que es deliberada y que a la vez puede ser verosímil o no. Si no lo es, hablamos de series como 'Scandal', por ejemplo, donde las teorías de la conspiración llegan al delirio. Si la producción es verosímil, es decir, si somos capaces de creernos el relato con la misma intensidad con la que afrontamos las historias «basadas en hechos reales», entonces entra en juego el afán identificador, la idea de pensar que aquella ficción que miramos tiene puntos de contacto – rostros,  acciones y partidos políticos – con el mundo de verdad.

Esto ocurre en la segunda temporada de 'Nit i dia', la serie de TV-3 que fue criminal y que ahora también es política. El hecho de que el corrupto más corrupto sea interpretado por Ramon Fontserè, que fue el 'Excels' Jordi Pujol en aquel memorable 'Ubú President' de Els Joglars, es un guiño interesante que promete emociones fuertes. Hablamos de corrupción, de Catalunya, de sanidad, de dirigentes cínicos, de chantajes. Cualquier parecido con la realidad es pura premeditación.