Ir a contenido

Al contrataque

Nos sigue pareciendo increíble cómo algunos cargos mienten en público cuando ya saben que los periodistas tenemos la información contrastada

Cuando hace ya más de dos semanas nos llegó información sobre el actual director general de Tráfico, Gregorio Serrano y el piso de la Guardia Civil, seguimos el protocolo habitual en este tipo de situaciones en nuestra redacción. Revisamos una y otra vez cada documento, buscamos la normativa que afecta al Cuerpo, consultamos con expertos de dentro y fuera y obviamente llamamos a los implicados.

En el equipo de 'El Objetivo' pensábamos en el inicio de estos trámites que quizá se nos estaba escapando una explicación. A pesar de llevar ya un tiempo en esto nos sigue pareciendo increíble cómo algunos cargos mienten en público cuando ya saben que los periodistas tenemos toda la información contrastada. (Recuerden a Soria y sus 'papeles de Panamá' desvelados por La Sexta y El Confidencial). No aprendemos.

Esta vez también pensamos que quizá Serrano tenía una buena excusa para negar la información que le vinculaba a un piso que no podía ocupar. Así que cuando le llamamos no dábamos crédito. Era viernes a las 11 de la mañana. Su equipo más directo nos dijo que no sabían dónde residía (era nuestra primera pregunta. Sencilla y directa) y que le iban a preguntar. Pasaron más de dos horas y al no recibir respuesta volvimos a llamar. Nada. Nos dijeron que seguían sin tener respuesta.

Dos horas más tarde y ante el silencio, contactamos directamente con el equipo de Juan Ignacio Zoido, ministro responsable de su nombramiento. Nos dijeron que no localizaban a Serrano con excusas tipo: tenía el móvil apagado, estaba en un avión...Curioso teniendo en cuenta que Serrano estaba en Jaén porque así se estaba informando desde su propia cuenta de Twitter durante todo el día. Nos sorprendió mucho además que la tarde de un viernes, con anuncio de temporal en zonas con carreteras importantes, el director general de Tráfico estuviera horas ilocalizable para su propio equipo. A última hora de ese día nos dieron una primera respuesta oficial.

Serrano estaba actualmente viviendo en un hotel. No nos explicaron quién lo pagaba. Cuando preguntamos si tenía la intención de ir a un piso de la Guardia Civil fue cuando tuvieron que contarnos la verdad de lo ocurrido. Y ese fue su gran error. Nos enviaron un documento donde el mismo Serrano confirmaba que había pedido un piso para él, un piso de la Guardia Civil (lo que Serrano llama «permuta»).


CONFUNDIR Y MENTIR

A partir de ahí han estado intentando desviar la atención, confundir y mentir. Pero lo cierto es que Serrano nos dio el papel que confirma nuestra noticia. El piso lo pidió él, aunque en una rueda de prensa surrealista echara la culpa a la Guardia Civil. Y ahora han tenido que confirmar oficialmente que visitó el piso. Ese piso que no era para él. Ese piso que no se reformaba para él. No aprendemos. 

0 Comentarios
cargando