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Al contrataque

Vacunación a un niño.

Estar con él

Ana Pastor

Su bebé estaba ingresado y solo le correspondían legalmente tres días para acompañarle

Elena no tenía por qué emprender esta batalla. Es una de esas afortunadas mujeres que somos madres de hijos sanos. Pero aquel día vio cómo una compañera del trabajo estaba llorando en el baño desconsoladamente. Había faltado a su puesto varias veces pero Elena desconocía los motivos de sus ausencias. Y ella se lo contó entre lágrimas. Su bebé estaba ingresado y solo le correspondían legalmente tres días para estar con él. Tenía que dejarlo solo en el hospital el resto del tiempo. O dejar de trabajar para poder acompañarle. 

La norma de los tres días que tiene por convenio laboral no hace distinciones con un adulto enfermo. «Pero estamos hablando de bebés, no pueden quedarse solos. No deben quedarse sin sus madres».  Aquel bebé pasó más de tres días ingresado por una dolencia respiratoria. Y Elena pensó que tenía que hacer algo aunque sus niñas, de 3 y 5 años, no están enfermas y ella nunca se había visto en una situación semejante. «Pero nunca se sabe, hoy por ti y mañana por mí. Muchos somos padres».

Así que, al día siguiente, empezó una campaña a través en la plataforma Change.org que lleva ya recogidas más de 250.000 firmas. Esta madrileña, que es diseñadora gráfica y trabaja en en una compañía multinacional, quiere tener casi el doble de apoyos actuales para poder ir al Ministerio de Empleo y Seguridad Social a solicitar un cambio en la legislación. Elena dice que entre las opciones que al final tiene la gente está fingir enfermedades, pedir bajas médicas y quedar exento de acudir al trabajo. 

DERECHO Y OBLIGACIÓN

Pero, aunque hablamos de un asunto delicado como un bebé, todo eso no es más que un fraude. «Estamos hablando de cuidar a nuestros hijos, que es un derecho y una obligación». Por eso, y a pesar de su timidez, puso en marcha esta campaña. Y, por eso, le ha explicado a su hija de 5 años, María, lo que estaba ocurriendo para que fuera consciente de cuál es la realidad de muchas otras familias.

En Suecia, por ejemplo, el sistema público tiene previsto este tipo de casos especialmente cuando los niños tienen entre 8 meses (finalizada la baja maternal) y 12 años, lo que coincide con la etapa en la que más enfermedades comunes se registran. Incluso las familias, bien sea el padre o la madre, reciben una compensación económica correspondiente a un máximo de 120 días por año cuando necesitan dejar de trabajar para cuidar a un hijo enfermo.

Como dice Elena, «muchos somos padres pero si no podemos cuidar de nuestros hijos cuando más nos necesitan...¿para qué los tenemos? ¿Para qué nos tienen?». Y sentencia: «Si todos hacemos eso, menudo panorama nos espera y les espera a nuestros pequeños». 

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