Ir a contenido

Al contrataque

Políticos congelados

Xavier Sardà

Desde 1967 tenemos algo más de 200 personas criogenizadas que esperan, gracias a la ciencia futura, volver a la vida

Más de 200 personas esperan congeladas su resucitación. La Alcor Life Extension Foundation es una de las dos mayores corporaciones estadounidenses que se dedican a preservar en nitrógeno líquido los cuerpos de personas que han sido congeladas tras su fallecimiento legal. La otra gran empresa es rusa. Desde 1967 tenemos pues algo más de 200 personas criogenizadas que esperan, gracias a la ciencia futura, volver a la vida. Hay quien solo se congela la cabeza esperando que la tecnología futura le provea de un nuevo cuerpo. Cosas.

Imagino la crionización temporal y reversible en vida, como un paréntesis voluntario. Como un tiempo muerto, vamos.
 «Vengo a que me congelen para seis meses. Es que estoy en crisis de pareja. ¿Me pueden congelar con una amiga?».
 «¿Me podrían congelar hasta que acabe el 'procés'?».
 «Hola, necesito dos mesecitos de crio-dejar de fumar. ¿Puedo llevar chicles?».
    

Luego entraríamos en la criogenización por encargo. Sí, se trataría de invitar a congelaciones ajenas. Sin duda, esta opción implicaría cambios legislativos más o menos sustanciales. 

 «¿Puedo congelar a mi suegra un año? Como si fuese un regalo, digo».
 «Soy Rajoy, ¿me podrían congelar a Puigdemont por el artículo 155? Sí, hasta nuevo aviso».
 «Sí, eso de criogenizar al que tiene cara de crío, valga la redundancia. Se llama Errejón y ocupa poco espacio. Nada, 15 días. Me llamo Iglesias».
 «Se llama Trump. Sí, me lo tienen cuatro años. No, se lo cobran a él. Quítenle el móvil por si acaso. Me llamo Michelle. No, Michelle a secas».

PROCESOS ETERNOS

Otra utilidad de la congelación en vida sería de carácter judicial. Por aquí tenemos procesos que se eternizan.

«Procédase a la criogenización de los señores imputados Millet y Montull, del caso del saqueo del Palau, hasta que se celebre la vista. Teniendo en cuenta la avanzada edad de ambos y la lentitud del proceso, requerimos conservación a la mínima temperatura posible».

Lo más útil sería que en los propios juzgados hubiese una cámara para congelar in situ. Una cámara frigorífica amplia, claro: los Pujol, Rato, ERE, 3%, Bárcenas…

De todas maneras, en España no existe legislación al respecto. Imaginemos a gente criogenizada hace muchos años y resucitada en la actualidad. Inquietante: Einstein trabajando en Silicon Valley, Chaplin dirigiendo series para Netflix, el Che Guevara en Vistalegre, Walt Disney casándose con Marilyn Monroe y Picasso pintando un Elvis cubista. Y luego tendríamos de nuevo a Churchill con sus típicas frases lapidarias: «Una buena conversación debe agotar el tema, no a los interlocutores». Pues eso, que Dios nos coja congelados. 

0 Comentarios
cargando