La pobreza en nuestro entorno

Sin hogar, sin techo, sin remedio

La indigencia no es un problema de dictaduras o democracias; es la base del sistema la que falla

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Personas sin hogar pernoctan en el paseo de Picasso de Barcelona.

Personas sin hogar pernoctan en el paseo de Picasso de Barcelona. / FERRAN NADEU

Hará ahora unos 45 años, el periodista Josep Maria Huertas Claveria recibió la llamada de un joven estudiante. Aquel chico, que tenía unos 15 años, le dijo que estaba haciendo un libro sobre la gente que pedía dinero o dormía en las calles de Barcelona. Le propuso verse, porque lo admiraba como periodista preocupado por las causas sociales y ciudadanas.

Huertas Claveria encontró tiempo para reunirse con aquel joven en un restaurante céntrico. El chico le explicó que robaba tiempo a las clases del instituto para acercarse a mendigos y personas sin hogar y hablar con ellos. Le pidió que le escribiera un prólogo para su libro. No hubo ni libro ni prólogo, pero entre el periodista veterano y el periodista en ciernes se creó una buena sintonía que duró hasta la muerte prematura del primero.

IMPOSIBLE EN DEMOCRACIA 

El joven creía que la culpa de que hubiera mendigos y ‘sin techo’ era del franquismo. Aquello era imposible que pasara en democracia, un sistema que se supone que defiende los intereses del conjunto de la ciudadanía y especialmente de los más débiles y vulnerables. Llevamos más años de democracia que de franquismo y en las calles de Barcelona y de un buen puñado de grandes ciudades de todo el mundo nos encontramos con muchas personas pidiendo dinero o durmiendo por el suelo. No son colectivos coincidentes. Hay mendigos que tienen hogar y ‘sin techo’ que no piden dinero.

Hay más de 30 millones de europeos que no tienen un hogar digno,   y unos 400.000 que no tienen de ningún tipo

Estos días de invierno choca e indigna más verlos envueltos con mantas o escondidos bajo un puñado de cartones. Lo que para unos ciudadanos es una sorpresa, una novedad incómoda, es para otros el pan diario, el trabajo cotidiano. Arrels Fundació se dedica a ello desde hace 30 años. Ha creado incluso una 'app' para que se pueda comunicar a través del móvil en tiempo real dónde hay alguien durmiendo en la calle.

¿Por qué hay tanta gente en esta situación? Evidentemente, no toda la responsabilidad se puede imputar a la crisis económica, porque gente durmiendo en la calle la hay también en las épocas de vacas gordas, si bien es cierto que la pérdida del trabajo o de la vivienda ha influido en el aumento de este colectivo. Tampoco se puede atribuir solo a enfermedades mentales, alcoholismo o un cierto espíritu bohemio.

LOS PROGRAMAS 'LA CASA PRIMERO' 

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Hay más de 30 millones de europeos que no tienen un hogar digno, y unos 400.000 que no tienen. Ni digno ni de ningún tipo. En Estados Unidos y Canadá aplican desde los años 90 programas de 'housing first' ('la casa primero'), que han rebajado el impacto de este fenómeno en algunas ciudades, sin llegar a eliminarlo del todo. En Barcelona hay 65 viviendas de este tipo. Se prevé que se estrenen un centenar más en los próximos cuatro años.

Cuarenta y cinco años después del encuentro con Josep Maria Huertas Claveria, aquel adolescente es hoy profesor de universidad y hace unos días un grupo de alumnos le propuso hacer un reportaje sobre los 'sin techo'. El profesor piensa hoy que no es un problema de dictaduras o democracias; que es la base del sistema la que falla.

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