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Merecido, pero mejor Modric

Ramón Lobo

Cristiano Ronaldo se merece este año el Balón de Oro más que Lionel Messi. Llevó a su selección a ganar la Eurocopa y al Real Madrid, la Champions League; ha jugado mejor durante más tiempo. Messi estuvo brillante en algunas fases del año, pero ausente en otras. Le ha penalizado la falta de títulos internacionales.

Si no se han enfadado todavía y deciden seguir leyendo, diré que este era el año de un jugador como Luka Modric, cuya incidencia en el juego de su equipo es descomunal. Como debió ganarlo Xavi Hernández en 2010, el año del Mundial de Sudáfrica, y  Andrés Iniesta hace dos temporadas.

El Balón de Oro es como el Nobel de la Paz, una oportunidad, por lo general perdida, para premiar a los fabricantes de fútbol, jugadores excelsos como Xavi, Iniesta, Modric y Özil que consiguen hacer brillar a sus delanteros. Sin ellos, Messi sería mucho menos Messi, quizá el de la selección argentina, y Cristiano, menos Cristiano

El delantero del Real Madrid es como Plácido Domingo. Tiene un gran talento y una obsesión enfermiza por el trabajo y la perfección. En esto, resulta ejemplar. Messi es como Pavarotti: un genio que no necesita esforzarse tanto.

El jugador del Barça acabará en el club de los gigantes, junto a Maradona, Pelé y Di Stéfano; Cristiano, en el de los grandísimos junto a Cruyff, BeckenbauerPlatini, Zidane y el otro Ronaldo.

El premio del Balón de Oro es tan opinativo como este texto. Es lo bueno del fútbol: no es ciencia, solo pura literatura. Enhorabuena, Cristiano.