24 sep 2020

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DOS MIRADAS

El niño que creció en la pobreza, se licenció en Humanidades y debutó como actor en el teatro cumple cien años

El 9 de diciembre el señor Issurin Danielovitch cumple 100 años. Es el señor que fue Van Gogh y también el coronel Dax, el militar que luchaba contra las guerras absurdas. Es el señor que tenía un ojo de vidrio, inquietante y feroz en aquella historia de vikingos y pasiones que acababa con un barco en llamas en medio de un mar glacial. El señor Danielovitch viajó al fondo del mar y a las anchas extensiones del Oeste y también fue el esclavo que se liberó del yugo de los romanos y encabezó la revuelta más comunista de la historia, antes de que existieran los comunistas.

Este es el señor que un día dijo: "Soy el padre de Michael y el yerno de Catherine Zeta-Jones". Es el niño que creció en un entorno de pobreza y que acabó licenciándose en Humanidades, el actor que debutó en el teatro y que se ganó la vida haciendo ver que luchaba contra un gigante en una atracción de feria.

DEFENSOR DE LA DIGNIDAD

Este señor, que también se llama Kirk Douglas, creó una productora –Bryna Productions– y se jugó la carrera para que Dalton Trumbo volviera a salir en unos títulos de crédito después de la vergonzosa campaña fascista contra los diez de Hollywood. En Espartaco representaba el líder de los sublevados, pero también el defensor de la causa de la dignidad. "He rodado más de 80 filmes", dijo, "pero nada me hace sentir tan orgulloso como haber roto la lista negra". Un respeto. Un aplauso ruidoso. Hoy, Kirk Douglas cumple cien años.