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tú y yo somos tres

Florentino y Cristiano, intentando disimular (Crackòvia, TV-3).

El césped de las Islas Vírgenes

Ferran Monegal

En este 'Club Super 3' de la 'futbolandia' infantil que se llama 'Crackòvia' (TV-3) han escenificado las martingalas que ensaya Florentino Pérez para que Cristiano Ronaldo salga indemne de su defraudación a Hacienda. Deciden vestirse de pobres para dar pena al inspector. Pero se olvidan de esconder bien los fajos de billetes y el empleado de la agencia tributaria descubre los millones. ¡Ah! Ha sido un 'sketch' divertido, con su punto de mordiente. Pero siempre he opinado que es fácil morder a Cristiano, y a Florentino, desde Barcelona. Tiene más mérito lo que han hecho, desde Madrid, en 'El intermedio'. Han puesto a caldo a este jugador, y Wyoming, muy serio, hizo una demoledora advertencia: «Aquello de que Hacienda somos todos es mentira. Hacienda somos cuatro gilipollas que no sabemos jugar al fútbol (..) Con el desvío de 150 millones a las Islas Vírgenes o Irlanda, podemos decir que es la primera vez que Cristiano supera en algo a Messi». ¡Ah! Ha sido un latigazo sarcástico de primera. Formulado desde La Sexta, cadena en donde el gran jefe de informativos, Ferreras, es un devoto y declarado merengue, tiene todavía más mérito. Es cierto lo que dice Wyoming: la abultada cantidad de Cristiano (150 millones) transforma en una broma los 4 millones de Messi, aunque sea un razonamiento que, bien mirado, consuela poco. Aquí, lo interesante es ver cómo actúan las cadenas. Unas usan el tema como arma para atacar al rival, y otras disimulan para no incomodar a sus clientes, o sea, a su audiencia. Es curioso, los seguidores de corazón de un equipo no toleran que uno de sus ídolos falle un penalti, por ejemplo. Pero perdonan sus estafas a Hacienda, o sea, al conjunto de esa sociedad a la que ellos también pertenecen.

Recuerdo un 'Salvados' de hace un año, un viaje que hizo Évole a Dinamarca en busca de defraudadores daneses. No encontró ni uno. La gente le explicó que allí un defraudador es considerado un delincuente, porque está robando a sus propios vecinos. Y lo más bonito: allí la gente ve, y sabe, dónde van sus impuestos: guarderías, servicios, pensiones dignas... Aquí es otra cosa. Aquí sabemos, por ejemplo, que al nefasto exministro Wert nos obligan a pagarle entre todos un piso en París de 11.000 euros al mes como premio a su funesta ejecutoria. Y para que no me digan que es fácil meterse con un exministro español desde Catalunya, podemos recordar el caso nostrat de la 'Pujol's family' si quieren.

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