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EN CLAVE EUROPEA

Austria e Italia, un nuevo test para la UE

Eliseo Oliveras

La inestabilidad política italiana podría reavivar los problemas financieros en la eurozona

Un presidente ultra austriaco agudizará la crisis política europea y reforzará a la extrema derecha

La posible conquista de la presidencia de Austria este domingo por el ultraderechista Partido de la Libertad (FPÖ) y la probable derrota del primer ministro italiano, Matteo Renzi, en el referéndum sobre la reforma constitucional preocupan a la Unión Europea (UE) por las graves repercusiones políticas y económicas de esas votaciones. Tras el mazazo de la decisión popular británica de abandonar la UE, un presidente de extrema derecha en Austria y la inestabilidad política y económica en Italia a causa de la caída del Gobierno de Renzi acentuaría la crisis política europea y podría quebrar la frágil recuperación económica de la eurozona.

En Austria, el FPÖ y su candidato a la presidencia, Norbert Hofer, consideran que la victoria de Donald Trump en Estados Unidos ha diluido las inhibiciones que aún pudieran tener muchos austriacos para votarle. No obstante, también ha movilizado a decenas de miles de voluntarios a ayudar al candidato ecologista e independiente, Alexander Van der Bullen, para impedir que un ultraderechista presida un país de la UE por primera vez después de la segunda guerra mundial.

El FPÖ, que fue fundado por un grupo de antiguos nazis en 1956, logró un progresivo éxito electoral a partir de 1989 bajo el liderazgo de Jörg Haider y su eslogan 'Austria primero'. La aceptación por la UE de la participación del FPÖ en el Gobierno federal con los democristianos del 2000 al 2005 tras unas breves sanciones diplomáticas y de los posfascistas de Alianza Nacional en los Gobiernos italianos de Silvio Berlusconi supuso la conquista por los partidos de extrema derecha del estatus de "normales" y "aceptables" en Europa.

DENUNCIAS DE IRREGULARIDADES

Hofer perdió en mayo las elecciones presidenciales frente a Van der Bellen por solo 31.000 votos, pero el FPÖ consiguió que el Tribunal Constitucional ordenara una repetición de los comicios en base a sus denuncias de irregularidades. Una victoria de Hofer daría un nuevo impulso a la extrema derecha en las próximas elecciones en Holanda, Francia y Alemania. Hofer ha anunciado que si gana utilizará todas sus competencias constitucionales, como la posibilidad de forzar la dimisión del Gobierno y precipitar unas elecciones anticipadas, que podría ganar el FPÖ ante el descontento hacia los socialdemócratas y democristianos por el estancamiento económico, la pérdida del poder adquisitivo, el aumento del desempleo y la llegada masiva de refugiados.

Aunque el FPÖ ha moderado su discurso anti-UE tras el 'brexit', planea reforzar los lazos de Austria con los gobiernos autoritarios de Hungría Polonia y los otros países del Este que defienden un mayor poder nacional frente a la UE, lo que debilitará el proyecto de integración europea y la propia capacidad legislativa de la UE. Hofer y el FPÖ también defienden poner fin a las sanciones económicas a Rusia por su intervención en Crimea, porque "perjudican a la economía austriaca".

VOTO SOBRE RENZI

En Italia, el referéndum constitucional se ha convertido este domingo en un voto sobre Renzi, a quien la Comisión Europea ha impedido una política económica expansiva para sacar al país del estancamiento y a quien sus socios han dejado en la estacada frente a las llegadas masivas de refugiados e inmigrantes (170.000 en el 2014, 154.000 en el 2015 y más de 171.000 en el 2016). Con las encuestas en contra, un creciente malestar por las expectativas incumplidas, una reforma laboral que solo ha traído más precariedad, el auge populista del Movimiento 5 Estrellas de Beppo Grillo y la oposición incluso dentro de su propio Partido Democrático, Renzi podría verse obligado a cumplir su envite de dimitir si perdía el referéndum.

La inestabilidad política podría comprometer los planes para recapitalizar los bancos Monte dei Paschi di Siena y UniCredit, lo que a su vez podría aumentar la desconfianza hacia la deuda italiana (la prima de riesgo está en los niveles más altos desde principios del 2012), aunque se confía en que el Banco Central Europeo (BCE) evite una desestabilización de la eurozona.

GOBIERNO TECNOCRÁTICO

A los inversores les preocupa también el riesgo de unas elecciones anticipadas, que podrían llevar al Gobierno al euroescéptico Movimiento 5 Estrellas en la tercera economía de la eurozona, ya que la nueva ley electoral de Renzi da un bonus de escaños al partido más votado.

La salida de Renzi y su posible sustitución por un Gobierno tecnocrático reforzarán el 'diktat' de Berlín en la UE, con su política de primar los intereses nacionales alemanes, ya que desaparecerá el limitado contrapeso socialdemócrata de Italia y de una Francia debilitada políticamente por su situación preelectoral y su pronosticado giro a la derecha.

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