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IDEAS

Macaulay Culkin y Donald Trump, en ’Solo en casa 2’.

Trump: al fondo a la derecha

Miqui Otero

Cuando Marty McFly, tras viajar al pasado en su Delorean, le explica en 'Regreso al futuro' al Doc de 1955 que Ronald Reagan, entonces un actor mediocre, será presidente de Estados Unidos, el científico loco no da crédito. "¿Y quién es el vicepresidente? ¿Jerry Lewis?".

Reagan, célebre por ser el pistolero lento en wésterns o por intentar enseñar valores humanos a un chimpancé en 'Bedtime for Bonzo', acabaría haciendo manitas con Thatcher, tratando a sus electores como a primates y rompiendo estructuras del sistema como se rompen las sillas y mesas de la cantina de un wéstern cuando se lía la bronca. Convertido, al fin, en la estrella que no logró ser en el celuloide.

Trump podría haber pasado a la historia por su enorme papel (cinco segundos) en 'Solo en casa 2'

Ahora parece digno que un actor tome la presidencia. Donald Trump podría haber pasado a la historia por su enorme papel (cinco segundos) en 'Solo en casa 2', cuando en el 'hall' del neoyorquino Hotel Plaza le da una información de crucial valor estratégico a Macaulay Culkin, que busca el lobby: "Al fondo a la izquierda". Lo hace con el tono flemático de quien  nos indica que el váter, y todo lo que allí se depone, está "al fondo a la derecha" .

Allí, al fondo a la derecha, está él, sentado ahora en un excusado de oro macizo (como el del Guggenheim), a juego con su pelo y la decoración de los hoteles que llevan su nombre.

Escribió Balzac que tras toda fortuna hay un crimen. Trump alardea de la suya pero esconde la escalada de fiascos en su gestión de su herencia familiar. Era, hasta ahora, un villano acomplejado por su rala cabellera, como Lex Luthor, cuyo verdadero triunfo ni siquiera se dio en el cine, sino en la tele, como cara de un 'reality' en el que su frase más célebre era "estás despedido". Que esa caricatura de empresario gane unas elecciones con ese látigo de Recursos Inhumanos después de años de crisis sería divertidísimo si fuera un guion de los 80. En su programa se le presentó como un triunfador que recibía a los candidatos en una mesa caoba enorme, parecida a la de la Casa Blanca. 'Fake it until you make it'. También lo han hecho presidente los que encumbran irónicamente (o no) la cultura de la celebridad. Los que, por citar a Los Carradine, cerraron los diarios y abrieron los tebeos. O dejaron encendida la tele.