Ir a contenido

Al contrataque

Los servicios de limpieza trabajan junto a la estatua de Franco en el Born, que luego sería derribada.

JOAN CORTADELLAS

Ni pies ni cabeza

Jordi Évole

Los partidos políticos quieren que reflexionemos mucho. Pero me temo que no quieren que lo hagamos sobre ellos, sino sobre otras cosas. Hace un par de semanas quisieron que reflexionáramos sobre el genocidio en el descubrimiento de América y reclamaron que se retirara la estatua de Colón que hay en Barcelona. '¡Y un huevo!', vinieron a decir los partidos contrarios a la iniciativa, deseosos de que también nos rompamos la cabeza y pensemos lo que ellos piensan.

Y como estábamos meditando sobre lo que nos decían todos, se nos pasó cavilar sobre nuestros dirigentes. Quizá si hubiéramos reflexionado sobre ellos se nos hubiera ocurrido una maravilla de conjunto escultórico dedicado a estos impresionantes políticos del siglo XXI, monumento que incluiría esta inscripción: Expertos en mantener polémicas no sea que haya que ponerse a solucionar problemas de verdad.

Y mientras van conquistando el futuro los grandes problemas del presente (precariedad laboral, corrupción, empobrecimiento de lo público...), los partidos nos lanzaron otra polémica. Supongo que para que no paráramos de ejercitar la mente y tenernos entretenidos. Gracias al arte que tienen los estadistas, esta controversia también se relacionó con la escultura. Concretamente, con una pieza que Juan Antonio Samaranch, expresidente del Comité Olímpico Internacional, donó a Barcelona. Unos políticos querían sacar la obra del ayuntamiento por el pasado franquista de este señor de los anillos, pero otros políticos no querían moverla. Y como estábamos reflexionando sobre el arte que tuvo Samaranch para vivir tan ricamente tanto en la dictadura como en la democracia, igual nos olvidamos de reflexionar sobre qué hacen nuestros gobernantes para que nosotros podamos vivir mejor lo antes posible.

FRANCO EN EL BORN

Pero como a lo mejor descubrieron que aún no estábamos lo bastante distraídos, los partidos protagonizaron otro debate que estoy casi seguro de que no servirá para reducir las listas de espera sanitarias. Aunque, eso sí, nos quedamos de piedra, ya que apareció otra escultura. En este caso, no sé si es más correcto decir que es una pieza o que es un pieza de cuidado. Me refiero a Franco, que salió a la calle decapitado en una exposición en el Born. Para unos políticos, la 'expo' pretendía que reflexionáramos sobre el franquismo. Para otros políticos, en cambio, esta muestra era un error. Y nos pusimos a reflexionar. Si las dictaduras no tienen ni pies ni cabeza, exponer la escultura de un dictador sin cabeza es prematuro, ya que está inacabada. Faltan recortes. Y, a nosotros,  nos sobran. Y también sobran polémicas absurdas. Pero no porque no tengan razón de ser, sino por noticias como esta: «Aumenta el número de trabajadores que cobran menos de 300 euros al mes». Para resolver eso, ¿hay algún político que esté reflexionando?

Para darle la mejor experiencia posible estamos cambiando nuestro sistema de comentarios, que pasa a ser Disqus, que gestiona 50 millones de comentarios en medios de todo el mundo todos los meses. Nos disculpamos si estos primeros días hay algún proceso extra de 'login' o el servicio no funciona al 100%.