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INTANGIBLES

Pseudocódigo para la realidad virtual española

Jesús Rivasés

Diego Bezares es uno de los jóvenes y más prometedores desarrolladores españoles de realidad virtual. Mientras el drama del PSOE, tras la dimisión forzada de Pedro Sánchez, aguarda un desenlace, el Gobierno en funciones espera y deja hacer y los asuntos pendientes se acumulan, Bezares trabaja en el pseudocódigo de lo que los expertos llaman 'stitching algorithm' (algoritmo de cosido) y cruza los dedos para que funcione. Explicado para profanos, consiste en juntar automáticamente, en una sola panorámica, las fotos que se toman con varias cámaras para obtener una imagen de 360 grados. Y el pseudocódigo son los apuntes/borradores previos a la versión definitiva.

El turbulento fin de semana del PSOE estuvo huérfano de pseudocódigo y la sucesión de hechos recordaba aquella escena de Indiana Jones en la que al protagonista le preguntaban sobre su plan y él respondía: "improviso sobre la marcha". El problema de la ausencia de pseudocódigo o exceso de improvisación en lo que parece la realidad virtual española es que hay asuntos que requieren todo lo contrario y que empiezan a ser tan urgentes como preocupantes.

Un Gobierno en minoría de Rajoy es más probable ahora, pero puede ser un Gobierno maniatado que, sin mayoría estable, tampoco pueda hacer nada, lo que conduce a la hipótesis de que el líder del PP acaricia la tentación de, si no logra un acuerdo de legislatura con el PSOE, ir a unas terceras elecciones. La Unión Europea ha aceptado que España prorrogue los actuales Presupuestos, pero en cuanto haya un Gobierno debe presentar unos nuevos y completos, que incluyan los ajustes/recortes necesarios para cuadrar las cuentas. No está claro que un PSOE que facilite la investidura de Rajoy permita también esos Presupuestos, por necesarios que sean. El Banco de España ha sido claro. Este año, el déficit llegará al 4,9% y en 2017 no bajará del 3,6%. Eso significa que este ejercicio hay que financiar 49.000 millones y el que viene otros 36.000, que se convertirán en más deuda pública. Los números son tozudos y, más allá de nuevas subidas de impuestos, que ya han llegado a las sociedades y pueden ir más allá, el futuro de las pensiones tal y como las conocemos está en el aire.

Las dudas sobre la solidez del Deutsche Bank completan el paisaje. Preocupa mucho al Gobierno en funciones, quizá porque tiene más información, mientras el país sigue perplejo con el enredo socialista. El Deustche Bank puede ser el Goldman Sachs europeo y si es intervenido o nacionalizado -Merkel no lo dejará caer- provocará otro tsunami financiero sin olvidar que la banca italiana también está, como en el dicho popular, "tente mientras cobro". Hay otros muchos asuntos pendientes, quizá poco evidentes para algunos, pero muy urgentes. Por eso sería útil un pseudocódigo -como el de Diego Bezares- para tener la foto completa y en 360 grados de la situación actual y que pasara de virtual a real. El problema es quién quien desarrolla ese pseudocódigo, incluido su “stitching algorithm” (algoritmo de cosido)

Temas: Deutsche Bank

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