Ir a contenido

GENTE CORRIENTE

«No quiero ser el mejor, pero sí ser diferente»

JORDI COTRINA

«No quiero ser el mejor, pero sí ser diferente»

Carme Escales

Marc Armengol sorprende con arte. En unas semanas pintará el retrato de Johan Cruyff en el fondo del mar.

En aquel Martorell en el que le tocó vivir su infancia, entonces con apenas 12.000 habitantes, no había nadie que se llamara Marc, como él. Y sus amigos del colegio, que miraban la serie norteamericana sobre médicos, 'Marcus Wellby M. D.', o lo llamaban 'Wellby', o lo llamaban 'Marcus'. Y con este último apodo se quedó. Marc Armengol (Barcelona, 1965) le cambió la c por la k a su sobrenombre colegial, y con él se autobautizó artísticamente. Y así lo hace todo este artista autodidacta. Markus es un creador que hace de su momento creativo verdaderas puestas en escena. Practica el 'arte extremo'

-¿Cómo se mide su 'arte extremo'A veces con tiempo y otras veces por el riesgo que conlleva. Puedo hacer aparecer una pintura fluorescente en la oscuridad de una pared, en ocho minutos. O pintar un retrato sobre una tela de lino colgada en el exterior de la cesta de un globo aerostático que está a 50 metros de altura, a la que me engancha un arnés.

-Y ahora se propone pintar un retrato de Johan Cruyff bajo el agua, ¿será la primera vez que se sumerge para pintar? No. Bajo el agua, a nueve metros de profundidad, con neopreno y botellas de oxígeno, en Blanes, pinté sobre tela peces y a mi instructor de submarinismo, Julio Lafuente, sobre una tela. Luego el retrato se lo regalé a él.

-Pero yo imagino la pintura diluyéndose en el agua y a usted en una nube de color. Todos los materiales son especiales. La tela es más rugosa de lo normal, detrás tiene una madera sólida, de un metro por 30 por un metro por unos 80 centímetros. La pintura es sintética y la dejo oxidarse.

-Y para el retrato submarino de Cruyff, ¿qué tiene preparado? Bueno, pues la 'performance', esta vez, será de noche. Será la primera nocturna que haga. Una empresa de Martorell ya prepara el tratamiento de la pintura. El lugar elegido es Palamós, y la fecha, seguramente el viernes 28 de octubre -lo confirmará en su web: www.markus-artextrem.com-. A 20 metros de profundidad, y con unas 14 personas a mi alrededor, entre ellos los instructores de la FECDAS (Federació Catalana d'Activitats Subaquàtiques), Jaume Vendrell y Manolo Cortés, que serán como mi sombra dentro del agua, para supervisar que todo va bien.

-Que no se quede sin aire... porque pintar en una caballete con los tres pies plantados en el suelo, entre cuatro paredes, eso a usted le debe aburrir muchísimo, ¿no? A mí siempre me ha gustado hacer cosas raras, porque soy inquieto y extravertido. No quiero ser el mejor, pero sí siempre ser diferente. Me gusta hacer lo que nadie hace, y no es una cuestión de ansias de destacar o un tema de egocentrismo. Lo que hacen los otros, ya hay alguien que lo hace.

-¿Qué más pasará la noche de Palamós? Filmarán todo el proceso, entre algunos otros, la gente del Diving Centre H20 de Palamós, y también algún medio de comunicación audiovisual me ha dicho que vendría. Y al acabarla, la obra la entregaré a la Fundació Johan Cruyff para que la subasten. El responsable de la fundación con el que hablé me dijo: 'Johan se emocionaría'.

-¿Por qué eligió a Johan Cruyff para retratarlo bajo el agua, y de noche? Fue mi ídolo desde que yo era un niño. Me gustaba mucho su manera de trabajar. Siempre he sido fan de él.

-¿Qué otros trabajos raros ha hecho? He pintado a las mujeres de mi vida, mi madre y mi esposa, en 20 minutos, sin espátula, solo con los dedos. También he pintado, en la oscuridad y directamente con las manos, en ocho minutos, siguiendo el ritmo de la música, de Pavarotti, por ejemplo, o siguiendo las notas de un saxo, 'Pintando la música', llamo a este espectáculo.