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Bravo y Bartomeu, en la firma del contrato en julio del 2014.

FC BARCELONA

¿Saldrá alguien del Barça a explicar este despilfarro?

Emilio Pérez de Rozas

De verdad, en serio, lo explicará alguien, ¿no? No sé, digo, tal vez, no pido mucho, saldrá el presidente, Josep Maria Bartomeu, y contará que era la mejor decisión para el momento que vivía el Barça, que ningún gran equipo puede mantener dos porteros de ese nivelazo, que sus fichas eran muy altas o, por qué no, ya lo ha hecho más de una vez, vuelva a decir que a Andoni Zubizarreta se le fue la pinza cuando fichó a esos dos portentos de porteros, que han participado, digo, en el 8 de 10 del señor Luis Enrique.

O, mira, tal vez podría aparecer en escena, ya que se prodiga tan poco, la señora Susana Monje y decir que corren malos tiempos y que, de la misma manera que no se pudieron gastar, en mayo, los 18 millones que costaba Nolito, ahora les viene de perlas recaudar 18 (o 20, ¡vete a saber!) por el traspaso de Claudio Bravo y que, sí, que esta vez, dado el palo de la sentencia de los dichosos terrenitos, esos casi 20 millones caídos del cielo son estupendos.

O, quien sabe, también podría aparecer Luis Enrique y decir que él sí está de acuerdo con esa venta. Y, sobre todo, iría bien, sí, muy bien, que desmintiese esas declaraciones que han aparecido en Chile en boca de Julio Rodríguez, preparador de porteros de Colo-Colo, que asegura que Ter Stegen le amargaba la vida a su amigo Claudio y que por eso el portero chileno ha pedido salir del Barça. Es posible, sí, que a Luis Enrique este traspaso le resuelva la alineación de golpe porque, al menos, ahora ya sabe qué portero poner siempre.

Es necesario que salga alguien, en serio, a explicar esta venta que a cualquier culé con dos dedos de frente y sensato, es decir, los más de 100.000 socios y tres millones de seguidores, les parece una barbaridad, una tomadura de pelo, un pésimo negocio (pese a que ‘Zubi’ compró a Bravo por solo 12 millones y ha ganado 8 títulos y dos trofeos Zamora) y, sobre todo, una manera de administrar el patrimonio y las financias del Barça horribles. Y digo que es una barbaridad, una tomadura de pelo y un pésimo negocio porque el Barça ha vendido al club más rico del planeta, repito por si no lo han leído bien, ¡el más rico del planeta!, al mejor portero que tienen, por la mitad, repito, perdón, ¡la mitad!, de su cláusula de rescisión.

¿Tiene eso sentido? Si lo tiene, si el club se lo ve, si los tres que mandan -Bartomeu, Monje y Luis Enrique (o el mismísimo Robert Fernández, sí, también vale)-, creen que es normal que los ricos se ahorren 20 millones, pues que lo cuenten. Y si es para hacerle un favor a Pep Guardiola, que lo digan también; o si es para congratularse con Txiki Begiristain, que lo cuenten; o si le debían algún favor a Ferran Soriano, sí, que lo digan, que lo digan.

Pero algo tendrán que decir cuando alguien muy, muy, muy rico y muy, muy, muy necesitado, busca portero, el Barça lo tiene y se lo regala por la mitad de su cláusula. Y, encima, rival en la Champions.

Una vergüenza. Incluso si lo explican, pues no será entendible, no. Ni justo. Ni necesario. Y todo eso, después de regalar todo lo que llevan regalando este verano.